Una historia verdadera
Por Maria Consuelo Alcázar Yepez
Todos los días, cuando cae la noche, tengo un encuentro con mi alma al interior de mi universo. Un hombre agazapado atrás de la puerta observándome, un coche a toda velocidad y un camino incontrolable. Un autobús, y en el último asiento: yo, joven, observando tranquilamente el paisaje, el mundo abierto ante esos ojos… Abrazo, reconciliación.
A lo lejos la inmensidad del mar, mis pies descalzos nunca llegan a la orilla.
Un campo lleno de maleza, el hombre fuerte promete fertilidad.
Despegar del suelo, atravesar ciudades, universos, cruzar la puerta, antesala del cielo.
Un campo limpio, verde florecido, frutos gigantes.
Mi casa, llegué al mar, toqué sus aguas, el suelo ya no me quema, el agua me acaricia.
Una vida resumida en unas cuantas imágenes.
Este texto surge en una de las sesiones de Biográficas, en Trithemius Talleres Literarios. Lo maravilloso es que María acaba de ingresar, y ya su pluma nos asombra y encanta con la narración de este mundo onírico.
Gracias, Maria Consuelo Alcázar Yepez. Un fuerte abrazo.
