Por Jonás L. Laya

 

Llegó el momento. El sol había cruzado su cenit, y empezaba a inclinarse levemente hacia el horizonte. El hombre dejó caer su cabeza, abandonado por sus fuerzas. Consumado y consumido. Entonces la sombra avanzó y lo cubrió todo como una gran cobija: incluso aquel cuerpo desnudo y enhiesto; presencia sutil pero imponente, bañando serenamente al mundo.

 

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Este texto fue producto del taller Literatura Creativa de Trithemius Talleres Literarios. El autor lo escribió durante la sesión acerca de arquetipos, la consigna fue: divinizar la sombra, lo logró.

 

 

3 comentarios en “Ensayo sobre la divinidad de una sombra

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