“Ponte el rebozo”, dice Lilia Morales en el stand de Salto Mortal durante la Feria Internacional del Libro de Guadalajara. “Ponte el rebozo”, repite quitándose el accesorio color negro del hombro izquierdo, mientras lo pasa para observar. ¿Cuántas formas existen de usar esta prenda? Para la psicoterapeuta, más de trescientas; sin embargo, la importancia no se encuentra en cómo ponérselo, sino en el modo de quitarlo.

Lilia Morales en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara 2019

El día que Lilia Morales, Doctora en Psicoterapia Gestalt, escuchó a una de sus pacientes quejarse por cómo estaba harta de ver a su madre “poniéndose el rebozo”, decidió escribir. Tras años de trabajar con mujeres de la República Mexicana y Latinoamérica, su libro El Rebozo, publicado por la editorial Salto Mortal, explora las distintas maneras en las que las mujeres se han puesto esta prenda metafóricamente, con el sentido de hacerse las víctimas para manipular.

Ya sea el de la Adelita, el de seducción, el de la chica buena o el del “club de la rodilla ensangrentada”, a lo largo de nueve capítulos, Morales ahonda en qué es ser víctima,  la historia del rebozo y en los modos de vestirlo: “todos manipulamos, nada más es hacer consciencia de qué tipo de rebozo aprendiste de tu mamá, de tus tías, o abuelas”, explica la autora.

Darse cuenta de cómo se usa el rebozo es todo un proceso, menciona Lilia, ya que hacerse la víctima se ha desarrollado de una manera inconsciente. Y, aunque este no se pueda desprender totalmente, saber que una lo está usando es el primer paso para dejar de manipular, para ser más feliz.

En una sociedad en la que la parte comercial ha vendido el estereotipo de mujer, o incluso en donde los mismos miembros de la familia dicen cómo se tiene que vivir como una, la escritora comenta la necesidad de que se acepten a sí mismas para vivir plenamente, incluyendo la menstruación, la menopausia… etapas que no tendrían por qué ser ningún tabú ni un motivo para avergonzarse: vivir el sexo libremente.

Para Lilia, desde jóvenes ellas han crecido con un doble mensaje: “en mi taller del rebozo les digo a quienes asisten que escriban lo que hayan recibido de ‘sus viejas’, ¡es impresionante!, las mismas mujeres son las que les dicen “cierra las piernas, pareces piruja…”. Por lo tanto, es importante para la psicoterapeuta que se recupere “a nuestras modelos”, aquella parte sabia que, como mexicanas está llena de riqueza, pero que sea de una manera en la que se vaya construyendo una identidad propia, plena, como cada una decida vivirla.

Cuando Lilia Morales comenzó a  escribir, este estudio lo tenía pensado para formar parte de su tesis doctoral; sin embargo, cuando un conocido le preguntó a dónde quería que su escritura llegara, si a la cabeza o al corazón, ella respondió lo segundo. De este modo, la autora busca esto en sus publicaciones, como también se ve en su último título Memorias inevitables, el cual explora la relación de una chica con su padre.

El rebozo tiene la intención de plantar una semilla en la que las mujeres puedan sentirse plenas, “¡no le tienen que demostrar nada a nadie!”, dice Lilia. La felicidad de la mujer: una obra que la autora espera que llegue al corazón.

La obra de Lilia Morales está a la venta en la editorial Salto Mortal a través del siguiente enlace: https://www.editorialsaltomortal.com/tienda

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s