En el curso de Mitología Bíblica se propone una lectura simbólica e integradora de las figuras de Jesús y María Magdalena, desmarcándose de la versión literalista o sensacionalista, para situarlos dentro de una tradición mística, amorosa y sapiencial. Se expone cómo ambos personajes, más allá de su historicidad, encarnan un principio solar y un principio lunar, una conjunción entre lo divino masculino y lo divino femenino.
Es mi deseo compartir una visión mitopoyética, para entender que Jesús, en su dimensión más profunda, no es solo redentor del pecado sino un maestro del alma, un iniciador, y una figura altamente simbólica de un Sagrado Masculino fecundo. Y que María Magdalena no es la pecadora arrepentida, como generalmente se presenta tanto en textos como en el arte, sino la discípula amada, la iniciada, la mujer que recibe el mensaje secreto, el logos íntimo y la imagen simbólica del Sagrado Femenino en armonía con el Sagrado Masculino representado por Jesús. En algunos evangelios apócrifos, como el de María y el de Tomás, ella es incluso la que entiende y transmite el mensaje gnóstico.
El Evangelio canónico, en su forma patriarcalizada, desvirtualizó y redujo el papel de María Magdalena. Sin embargo, la tradición gnóstica la reconoce como la “koinōnos” (compañera íntima) de Jesús, no en un sentido carnal, sino espiritual: ella es la que ve, comprende y ama a Cristo desde el alma, no desde el dogma. No estamos intentando minimizar la unión entre una pareja, sino llevar esta unión a una expresión doble, la de ser reflejo del mundo imaginal, y a su vez alimento de éste para la comprensión de lo simbólico.
Esta pareja representa el matrimonio alquímico entre la conciencia y el amor, entre la sabiduría divina (Sofía) y el logos. Jesús es el Logos encarnado; María Magdalena es la Sofía “redimida” (no en el sentido de pecadora, sino en el sentido de materia que requiere la atención de su propia dimensión trascendente), la Sofía rescatada de la incomprensión de su potencia generatriz de experiencias a favor de la gnosis. Juntos configuran una pareja sagrada que remite a Isis y Osiris, Inanna y Dumuzi, Shiva y Shakti: un modelo universal de polaridad en danza de reconocimiento, conquista y unidad.
El verdadero escándalo no fue, para las fracciones con mirada crítica de lo femenino, que Jesús amara a una mujer, sino que revelara que el alma femenina también es digna de recibir y encarnar el mensaje divino. Esto resuena sobre todo con el acto radical de confiar en una mujer como primer testigo de la resurrección.

Símbolos e interpretaciones destacados:
- Jesús como Logos Solar:
Representa la conciencia iluminada, el verbo encarnado, el poder de transfigurar el mundo desde el amor y la sabiduría. Es el arquetipo del maestro interior. - María Magdalena como Sofía Lunar:
Encarnación del alma receptiva, sabia, transmutadora. Es símbolo del principio femenino capaz de comprender el mensaje oculto, el corazón del misterio. - La unción con perfume:
Acto de consagración amorosa y ritual. Magdalena unge los pies o la cabeza de Jesús, como símbolo de reconocimiento, redención y entrega. Es un acto sacerdotal y erótico en su dimensión sagrada. - La resurrección y la visión del Resucitado:
Ella es la primera en verlo. Esto simboliza el acceso directo del alma femenina al misterio pascual. Su “no me toques” (“noli me tangere”) indica una iniciación ya realizada, una comprensión espiritual que no necesita del contacto físico. - El jardín donde lo encuentra:
Espacio simbólico del alma, lugar de lo primordial y lo revelado. Remite al Edén y al huerto del Cantar de los Cantares. Es el umbral donde se revela la verdadera identidad del amado. - La palabra “Rabi” (Maestro):
Indica una relación iniciática. No es un nombre amoroso romántico, sino una palabra que revela jerarquía espiritual y reconocimiento del guía interior. - El exorcismo de los siete demonios:
No como pecado moral, sino como depuración de siete velos o pasiones. María Magdalena representa al alma que ha pasado por una transformación completa. - Evangelios gnósticos (María, Tomás, Felipe):
En ellos, se destaca su papel como transmisora de la enseñanza secreta. Esto la sitúa no solo como discípula sino como testigo de lo invisible.
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Esta clase fue impartida por la Dra. Yolanda Ramírez Michel, para seguirla en su canal donde comparte más temas sigue este link: https://www.youtube.com/channel/UC3tcJM2Su7aTJgoalK168lQ