Sagrado Masculino y Femenino en unidad

En el curso de Mitología Bíblica se propone una lectura simbólica e integradora de las figuras de Jesús y María Magdalena, desmarcándose de la versión literalista o sensacionalista, para situarlos dentro de una tradición mística, amorosa y sapiencial. Se expone cómo ambos personajes, más allá de su historicidad, encarnan un principio solar y un principio lunar, una conjunción entre lo divino masculino y lo divino femenino.

Es mi deseo compartir una visión mitopoyética, para entender que Jesús, en su dimensión más profunda, no es solo redentor del pecado sino un maestro del alma, un iniciador, y una figura altamente simbólica de un Sagrado Masculino fecundo. Y que María Magdalena no es la pecadora arrepentida, como generalmente se presenta tanto en textos como en el arte, sino la discípula amada, la iniciada, la mujer que recibe el mensaje secreto, el logos íntimo y la imagen simbólica del Sagrado Femenino en armonía con el Sagrado Masculino representado por Jesús. En algunos evangelios apócrifos, como el de María y el de Tomás, ella es incluso la que entiende y transmite el mensaje gnóstico.

El Evangelio canónico, en su forma patriarcalizada, desvirtualizó y redujo el papel de María Magdalena. Sin embargo, la tradición gnóstica la reconoce como la “koinōnos” (compañera íntima) de Jesús, no en un sentido carnal, sino espiritual: ella es la que ve, comprende y ama a Cristo desde el alma, no desde el dogma. No estamos intentando minimizar la unión entre una pareja, sino llevar esta unión a una expresión doble, la de ser reflejo del mundo imaginal, y a su vez alimento de éste para la comprensión de lo simbólico.

Esta pareja representa el matrimonio alquímico entre la conciencia y el amor, entre la sabiduría divina (Sofía) y el logos. Jesús es el Logos encarnado; María Magdalena es la Sofía “redimida” (no en el sentido de pecadora, sino en el sentido de materia que requiere la atención de su propia dimensión trascendente), la Sofía rescatada de la incomprensión de su potencia generatriz de experiencias a favor de la gnosis. Juntos configuran una pareja sagrada que remite a Isis y Osiris, Inanna y Dumuzi, Shiva y Shakti: un modelo universal de polaridad en danza de reconocimiento, conquista y unidad.

El verdadero escándalo no fue, para las fracciones con mirada crítica de lo femenino, que Jesús amara a una mujer, sino que revelara que el alma femenina también es digna de recibir y encarnar el mensaje divino. Esto resuena sobre todo con el acto radical de confiar en una mujer como primer testigo de la resurrección.


Símbolos e interpretaciones destacados:

  1. Jesús como Logos Solar:
    Representa la conciencia iluminada, el verbo encarnado, el poder de transfigurar el mundo desde el amor y la sabiduría. Es el arquetipo del maestro interior.
  2. María Magdalena como Sofía Lunar:
    Encarnación del alma receptiva, sabia, transmutadora. Es símbolo del principio femenino capaz de comprender el mensaje oculto, el corazón del misterio.
  3. La unción con perfume:
    Acto de consagración amorosa y ritual. Magdalena unge los pies o la cabeza de Jesús, como símbolo de reconocimiento, redención y entrega. Es un acto sacerdotal y erótico en su dimensión sagrada.
  4. La resurrección y la visión del Resucitado:
    Ella es la primera en verlo. Esto simboliza el acceso directo del alma femenina al misterio pascual. Su “no me toques” (“noli me tangere”) indica una iniciación ya realizada, una comprensión espiritual que no necesita del contacto físico.
  5. El jardín donde lo encuentra:
    Espacio simbólico del alma, lugar de lo primordial y lo revelado. Remite al Edén y al huerto del Cantar de los Cantares. Es el umbral donde se revela la verdadera identidad del amado.
  6. La palabra “Rabi” (Maestro):
    Indica una relación iniciática. No es un nombre amoroso romántico, sino una palabra que revela jerarquía espiritual y reconocimiento del guía interior.
  7. El exorcismo de los siete demonios:
    No como pecado moral, sino como depuración de siete velos o pasiones. María Magdalena representa al alma que ha pasado por una transformación completa.
  8. Evangelios gnósticos (María, Tomás, Felipe):
    En ellos, se destaca su papel como transmisora de la enseñanza secreta. Esto la sitúa no solo como discípula sino como testigo de lo invisible.

Si gustas acceder a la sesión del curso de Mitología Bíblica donde tratamos este tema con más atención, solicita informes en esta liga: https://www.yolandaramirezmichel.com/curso-el-viaje-del-alma

Esta clase fue impartida por la Dra. Yolanda Ramírez Michel, para seguirla en su canal donde comparte más temas sigue este link: https://www.youtube.com/channel/UC3tcJM2Su7aTJgoalK168lQ

Diez esferas brillan para Salto Mortal

Por Yolanda Ramírez Michel

Diez años de vida, Salto Mortal, diez ciclos del sol.

¿Podemos acaso imaginar diez esferas refulgentes acomodadas en un cierto orden revelador de portentos creativos?

Podemos.

La primera esfera, algo que brilla en lo más alto…

Kéter

Un día, hace poco más de diez años, Roberto García soñó este proyecto. No podemos entrar de lleno ahí, en su mente de aquel momento, porque tal vez ni él mismo recuerde con claridad ¿o sí?, ¿qué big bang mental explotó dentro de ti, Roberto, para iniciar su vertiginosa marcha hasta este día?

En el árbol de la vida de la cábala la esfera más alta es Kéter, la corona, cosmos de posibilidades dadas al hombre por efectos del misterio inevitable que nos ronda. Ahí inicia todo, con un sueño, algo que en un principio es inasible, invisible, incontenible.

Hokhmah

Aquel sueño fluyó como un chorro impetuoso de anhelos que se daban vida a sí mismos. Como la emisión viril de simiente que no puede ya contenerse. Yo aventuro con imaginación mística lo que fue un día sólo rayos del sol de una idea. Rayos regando con vida una tierra.

Binah

Todo sueño requiere un receptáculo, ¿a dónde van a parar los sueños cuando no los garabateas apresuradamente en un papelillo, o algún cuaderno…, o los cuentas a tus más cercanos confidentes, para que la voz les de consistencia? Tratándose de Roberto, seguramente fue en una de esas noches en que el dios Baco podía bautizar un arrojo tal. Y casi puedo verlo, al amparo de la luna, que acompaña a los que sueñan despiertos, charlando con su voz profunda acerca de este Salto de malabarismo supremo que es tener una editorial en tiempos de afrenta al libro.

Hesed

Su corazón de quijote, amoroso, aunque mire con el ceño fruncido, se dio de lleno a la causa, el nombre de la editorial lo tomó de su primer libro de poesía: Salto Mortal.

Como editor publicó un primer libro en el recién nacido sello: Ráfaga Sun, de Iván Merma, poemario de fronteras verbales, que le anunció como un amigo secreto: sí se puede. Y si se podía había que lanzase más lejos.

Geburáh

Entonces entré yo, a partir de este punto puedo saber con certeza lo que ha pasado. Roberto me invitó a participar en la editorial porque vio el rigor con que atendí la edición de Grimori Mundi. Geburáh es el rigor, el rigor para dar a las causas la debida atención.

Tiferet

Y así, gracias al rigor y la dedicación extrema, nació una de las características de Salto Mortal: la belleza. Queríamos hacer libros bellos, que pudieran enfrentar el mal tiempo de esta modernidad tecnócrata, libros que dieran placer a la mirada, que pudieran gozarse no sólo por la lectura, sino por su misma existencia como objetos que vincularan el encanto de lo interno y lo externo. Libros que diera gusto verlos. Cuidados en su interior con el amor a cada palabra, y cuidados en su exterior también, para enfrentarse el mundo desde una portada. Gracias al trabajo en equipo dimos a cada libro un rostro. Agradezco a Mario, Paulina, Jorge y Marts por brindarse a la causa con su don para el diseño. Y a Lucero Alcaráz, que reporta siempre las andanzas de este reino.

Netzah

Y llegaron de a poco los autores con sus propios sueños a cuestas, cuentos, poesía, novelas, ensayo, llegaron a sumarse a una cruzada a favor de la literatura, y el alumbramiento portentoso de los libros se multiplicó año tras año, tanto que durante la pandemia la editorial no detuvo su ascenso, antes fue en el 2020 cuando se dieron a luz libros que pujaron por nacer contra viento y marea, libros que encontraron su presupuesto con preventas y otras industrias creativas.

Hod

La palabra tuvo entonces un reino. Y el reino se dio a la palabra, y hubo esplendor en el reino, y la manifestación de aquel sueño en la corona de la cabeza de Roberto García ya era una multiplicación de sueños no sólo suyos, sino de muchos. Autores nacionales e internacionales llegaron a engalanar una lista de talentos.

Yesod

Para realizar todo esto fue necesario que se conjuntaran los recursos. El principal recurso fue el tiempo que Roberto y yo hemos dado sin contabilizar regalías. Luego están los recursos económicos que han salido, poco de las ventas de los libros, mucho del propio bolsillo de Roberto, y también de los autores que acompañan la publicación con el entendimiento de que la patria de los libros hoy está en mutación y hay que encontrar el modo de que los hijos de papel nazcan.

Malkhut

Malkhut es todo lo que aterrizó en buena tierra, nombres que son personas cuyos sueños se volvieron cofres de papel. Personas de carne y hueso que materializaron sueños gracias a Salto Mortal. Nombro según se fueron publicando sus libros: Iván  Merma, Sihara Nuño, Javier Rizo, Anna Esthela Cruz, Carlos Enrigue Zuloaga, Ulises Lavenant, Víctor Manuel Pazarín, Andrés Pacoe, Bonifacio Padilla, Gabriel Martín, Abril Medina, Luis Armenta Malpica, Adriana Peregrina, Diego Alejandro Pérez, Iván Ballesteros, Eréndira Corona, Mónica Shüler, Silvia Quezada, Benito Rojas Guerrero, Rosalba Eunice Ahued, Raquel Lanseros, Alejandro Aquino, Martha Torres, Melisa Castro, Lilia Morales, Mauricio Ramos, Gloria Torres, , Pepe Ochoa, Jonás Laya, Daniel Zárate, Elsa Cross, Angelina Rodríguez Arévalo, Cristi Flores, Luis Rivera Izábal, Lourdes Carmona, Nancy Xalli Galaviz, Ana Marí Vargas, Renata Armas Bermejo, Ana Olivia Cortez, Hilda Cárdenas, Renata Armas Bermejo, Claudia Selene Cázeres Castro, Iván Alatorre, María Estela Valencia, Marcela de la Paz, Aroddi AndradE, Silvia Verónica, Javier López Beas, Cesar Enrique Silva, Johana Fabiola Sendis Rodriguez, Fanny Enrigue y Edgar Borges. Y en arte gráfico: Pedro Rafael Becerra, José Luis Malo, Mario Gasca, Sebastián Okami, Irlett Yeraldy Alfaro Villanueva, Angela Arismendi-Pardi, Juliana Frías. Y los autores de la comunidad Trithemius que han participado activamente en varias antologías, sería muy largo nombrarlos a todos, que son muchos.

Durante la celebración se anunciaron las próximas novedades, entre ellas Figuras, de Edgar Borges, publicado en varios países con el aplauso general de sus lectores y críticos.

Además, entre las novedades, se anunciaron los poemarios Revelaciones, de Yolanda Ramírez Michel, y Manía, de Fanny Enrigue, junto con la biografía que Alejandro Aquino realizó de Mauricio Garcés.

Y esperamos seguir creciendo, para dejar semillas que lleven al futuro nuestro cariño y dedicación por la causa del libro.

Evento de aniversario.

La Lilith del Evangelio del Universo

       

El Evangelio del Universo: Conversaciones entre Lilith y el Ángel, de Yolanda Ramírez Michel, fue presentado por la poeta Lucero Alcaraz el pasado miércoles 1 de diciembre del 2021 en el marco de Liberfilia. El evento se realizó en punto de las 20:00 horas en PatanAleHouse, un lugar que ya va siendo referente del compartir literario en Guadalajara, Jalisco.

De izquierda a derecha: Lucero Alcaraz y Yolanda Ramírez Michel

A continuación trascribimos el discurso con que Lucero Alcaraz presentó su experiencia con el libro, esperamos que las palabras lleguen hasta donde deban llegar, y que sean escuchadas por quienes estén listos para oír:

“Antes de comenzar, quiero agradecer a la maestra Yolanda por invitarme a participar de este lado de la mesa. Para mí es una gran emoción y un verdadero honor hablar de esta obra. Sé lo que hay detrás de un libro que se ha formado en 12 años de vida, son 12 años resumidos en 220 páginas. Son 12 años en que la vida se escribía a sí misma; son 12, como los 12 meses de un año, como los 12 signos del zodiaco, como los 12 apóstoles… pareciera un número que representa una estructura completa, un ciclo.

Los que conocemos a la maestra sabemos del sensible asombro de sus ojos con los que percibe al mundo, y de sus dones con la palabra para darle nombre a las cosas que bajan desde la tiféret (belleza) para entregárnoslo en hijos de papel. Por eso, también será siempre una responsabilidad mayor hablar de su obra.  Por la confianza, ¡gracias!

Conversaciones entre Lilith y el Ángel habla del origen del universo y de sus primeros hijos humanos: Lilith y Adán, a quienes los Dioses confiaron el rumbo de la vida. Entonces, si a través de la mitopoyesis, se nos ha otorgado su linaje, ellos son nuestros padres por excelencia, y no existe madre y padre que no haya heredado algo a sus hijos.

¿Cuál ha sido la herencia que nos han dejado a todos?

No importa si hemos escuchado hablar mucho o poco de estos personajes, en nosotros está instaurado ya su arquetipo de manera inconsciente (las historias, de tanto repetirlas, se vuelven realidad). Y ¿de qué hablan estos arquetipos contados en los mitos? ¿Dónde los hacemos presentes en nuestra vida cotidiana?

Lilith, la figura femenina, asociada al mal, a la desobediencia, al castigo y la culpa. Adán, la figura patriarcal, que somete y domina. Y por ahí, por supuesto a la segunda versión femenina, Eva; sumisa y abnegada.  Pero quiero aclarar que para hablar de lo femenino y lo masculino he de desarrollarlo como lo explica la Cábala, donde no se trata de hombre y mujer, sino de lados distintos que ambos géneros poseemos. Lo femenino como una energía que está dispuesta a recibir y lo masculino la energía del dar. En este momento ustedes me escuchan, son lo femenino porque reciben mis palabras, y yo doy mis palabras siendo la fuerza masculina. Tomando esta premisa es imposible no haber experimentado como lo femenino del mundo ha sido violentado vulnerado, culpado y oprimido, y como dice la autora: la violencia no sólo apresa al violentado, también domina a quien la ejerce. Así estos tres arquetipos tienen oscuridad y también poseen la luz. Como la autora lo cuenta a través de esta historia de nuevos comienzos, porque justamente, esta obra es eso: un reescribir la historia, o un destello de la historia original no contada, que en forma de libro es tronco, uno que intenta enderezar lo repetidos discursos interpretados de forma errónea a lo largo de tantos siglos. Y no es pretensión de la obra y menos de la autora enderezar nada. Más bien, es una consecuencia dominó de una sanación personal que influye en una sanación general.

Cambiar la historia es un acto de magia, porque el tiempo cambia su estructura lineal, y se desarrollan “metatiempos”, donde modificar el pasado escribe los nuevos futuros.

Y como dice ella; ¿quién se resiste a la fé y a la esperanza?  Ni Dios.

Este libro no tiene un carácter religioso, con ello quiero expresar que no está escrito en un sentido dogmático, más bien en un sentido mítico y de amor universal, fundamentado en diversas bibliografías, como la gran lectora que es la maestra Yolanda, por supuesto.  Esta es una historia de religar lo profundo del ser, a través del reconocimiento e integración de las sombras y las luces de cada personaje. Sin ser una denuncia ni una queja, la autora relata de manera preciosa y poética, del Génesis al Apocalipsis de la existencia.

Y es que hablar del origen es reconocer en nuestra propia historia, la historia universal. Es apropiarse de andanzas cercanas a través de personajes míticos, mirarlos y mirar a nuestro entorno inmediato; como una pequeña nota dentro de un gran pentagrama que es la vida. Y no sólo mirarlos, sino ejecutar su sonido, y escuchar como el otro ejecuta su propio sonido, sentir las vibraciones y reconocerse así mismo y al otro, como la música que se escribió en el Ein Sof (infinito) por algún prodigioso del arte.

Hablar del comienzo, es reconocer que esta vida que creemos tan nuestra es quizá más, de algún soñante, que por supuesto nos necesita para soñar. Hablar del origen, data de una búsqueda madura del ser, de recobrar una visión global cosmogónica, para la reconciliación con todo aquello que nos ha oscurecido.

La palabra, es esa semilla que siembra un sueño, todo comenzó con un sueño y todo sigue adelante también por que los sueños se multiplican sin que nada los detenga, explica la autora.  

Por último quiero compartirles algo que me ha enseñado la maestra Yolanda: maldecir la oscuridad no da más luz, prender cerillos, ¡sí! Y este libro es una antorcha.

Gracias.”

Lucero Alcaraz y Yolanda Ramírez Michel
Lucero Alcaraz y Yolanda Ramírez

Fragmento del libro:

Presentación en FIL 2020

Lilith, la primera mujer

Del arquetipo al personaje

Por Yolanda Ramírez Michel

No somos sólo un cuerpo y sus constantes biológicas, estamos conformados además y en gran medida, por un sistema energético de información que alimenta nuestro cosmos psíquico.

Existe una memoria congénita, latente y muda. Su silencio no evita que accione en nosotros patrones de comportamiento a veces incomprensibles.

En esa memoria está la clave para comprender muchos de los misterios que persistentemente nos rondan… Pulsar la tecla que contiene la información adecuada equivale a abrir una puerta: desde el sótano de la casa del alma sale, como arrojado por una potencia ineludible, el origen de una creencia. A ello le llamaremos creencia prehistórica.

Vamos por su revelación, para analizarla y reformular paradigmas.

El curso “Lilith, la primera mujer, del arquetipo al personaje” inició este jueves 22 de julio con muy buena(s) estrella(s). En el firmamento nos sonrieron los astros, bien dispuestos para la comunicación del tema, y en la tierra asistió una comunidad interesada en explorar el linaje psíquico que nos conforma.Después de la clase, much@s nos quedamos reposando sobre una nube (ahí nuestro aparato imaginario se repone del corsé, y vuela y conecta con el saber del alma…) Pasadas unas horas de haber concluido la clase, Adi Rivera, inspirada en lo que les conté acerca de la aparición de Lilith en textos sumerios muy antiguos, donde se le describe como una deidad primordial que vive en el árbol Huluppu, con una serpiente habitando sus raíces, y el nido del gran pájaro Apsu en su follaje, me mandó esta imagen como regalo precioso, y quiero compartirlo.

Entender nuestras raíces psíquicas funda conciencia.

Collage de la pintora Adriana Rivera (México)

El linaje psíquico se trasmite a través de la cultura. En cada cultura hay mitos fundacionales, cuentos que reflejan el sentir de lo humano. Cada cultura genera sus monstruos con las cosas temidas o negadas. Pero los tiempo cambian, y necesitamos revisar paradigmas disfuncionales.

Trabajar el Arquetipo, Re-pensarlo, Re-escribirlo, Re-decirlo, e Incluirlo nos permitirá Reconciliarnos con su Historia.

Te convocamos para realizar en comunidad un “ENTRAÑABLE TRABAJO SISTÉMICO”.

Si deseas unirte hay dos opciones.

Curso en vivo los jueves a las 5:00 p.m. (hora de México) $1,200 MXN/$52 USD

Acceso a las grabaciones del curso $750 MXN /$38 USD

Ser Maestros

Yolanda Ramírez Michel, Doctora Honoris Causa

“Nos convoca la enseñanza. Por eso mis palabras nacieron pensando en ello, en nuestra esencia y vocación de maestros.

Creo que todos somos maestros, en mayor o menor medida, consciente o inconscientemente, todos lo somos. Y cuando digo “todos”, no me refiero sólo a los seres humanos, quiero decir más… Y es que también los pájaros nos enseñan a los hombres con su vuelo la metáfora de nuestro propio vuelo. Quiero decir que el conocimiento no comenzó cuando una víbora nos ofreció la manzana, sino antes, cuando nos mostró que se podía abandonar una piel seca igual que se abandona una seca vida, y seguir adelante.

Las flores, tantas y tan distintas, con su frágil edad, son especialistas en dar color a todos los jardines, qué maestría. Los cactos, aunque parezcan afrentar con sus espinas, rebosan de lo único que salva en el desierto.

Todo a nuestro alrededor es un maestro. Y de ahí aprendimos nosotros a serlo.

Por eso, los primeros maestros sabían que la mejor palabra para libertad era águila; de algún modo entendían que una lechuza era el mejor emblema para la sabiduría.

Y, no obstante ese nuestro edén primordial de palabras prístinas nosotros quisimos probar la manzana, aunque nos costara el exilio y el esfuerzo de ganar no sólo el pan, sino también el conocimiento, con el sudor de nuestra frente. Lo asumimos.

Y he aquí que, entre todos los exiliados de aquel primer jardín, nosotros nos volvimos adeptos de aquel fruto.

El camino ha sido largo. De los primeros trazos en las cuevas, pasamos a la escritura sobre tablillas de arcilla, luego a papiros y pergaminos, códices, y otros formatos cada vez más novedosos, para guardar en libros lo que como humanos íbamos descubriendo.

Y con los libros nos sentimos más que nunca maestros.

Pero no somos maestros sólo por los libros que escribimos o enseñamos a leer, sino por lo que esos libros nos hicieron.

No somos maestros sólo por los lápices con los que corregimos, sino por lo que con esos lápices nosotros mismos escribimos.

Y no somos maestros sólo porque tenemos alumnos, es algo más, es por una imperiosa necesidad de enseñar a otros a amar lo amable. Es por esa terquedad por encender más lámparas que anuncien a los hombres las cosas escondidas. Es por padecer la curiosa manía de preparar una clase de una hora para que dure una vida… me refiero a que los alumnos se la lleven, me refiero a que la clase se quede en ellos para siempre.

Somos maestros porque un día alguien pensó que sabíamos y fue tan importante aquello, que no quisimos bajo ninguna circunstancia defraudar a los que confían en nosotros.

Y desde entonces, cuánto tememos pronunciar las palabras “no lo sé”, aunque definitivamente sea mucho más lo que ignoramos que aquello que sabemos.

Yo me he relajado en ese sentido. Y me ayudaron los maestros elementales. No imagino que el ave pretenda enseñar a sus crías a nadar, ni que el pez quiera tejer una telaraña. Puedo enseñar lo que puedo. A evolucionar a partir de las dificultades, a investigar e imaginar soluciones. Desde ahí soy maestra, desde ahí concibo mis herramientas, desde ahí desarrollo mis dones. Desde ahí acompaño a todos los maestros del universo, que nos enseñamos unos a otros, no sólo con las palabras humanas, sino con las milenarias voces del mundo.

Llegamos al día de hoy con los retos de nuestros propios excesos como raza, rodeados por ambivalentes tecnologías que pueden volverse cadenas o puentes. Y sin embargo, con todo y el progreso alcanzado, se ve ya la necesidad de que enseñemos a los demás cómo volver al paraíso, cómo buscar aquel árbol, para devolverle las semillas de aquella primera manzana, multiplicadas. Y así pedir otro edén, otra tierra en donde sembrar el fruto presente. Por eso somos maestros, por eso nos volvieron guardianes de la manzana.” 

PhD. Yolanda Ramírez Michel

El 20 de diciembre del 2018 la vicerrectora de la Universidad Santander, la Doctora Eva Adriana García Núñez, anunciaba a la escritora Yolanda Ramírez Michel que había sido elegida para el nombramiento de Doctora Honoris Causa en Ciencias de la Educación. La entrega del nombramiento se realizó el 2 de febrero del 2019. Nos complace compartir por este medio el discurso que pronunció la Dra. Yolanda Ramírez Michel.

El Barrio de las Letras

De El Barrio de las Letras (novela de próxima publicación)

Por Yolanda Ramírez Michel

Collage de la pintora AdI Rivera

Dime, Miguel, que no estoy loca, muchos amigos me lo dicen cariñosamente, pero siento que en el fondo lo dicen en serio, no tanto como para llevarme al manicomio, pero sí lo suficiente como para no comprenderme enteramente. Hoy como ayer es loco todo el que vive en la periferia de la razón que venden las instituciones, es loco todo el que persigue sus sueños antes que un buen sueldo, es loco todo el que ama la fantasía y puede ver hadas en los setos con flores. Como don Quijote. ¡Qué necesario comprender al Quijote hoy! Por eso lo enseño, por eso tengo cursos y toda clase de proyectos para que los lectores no juzguen a tu personaje como un loco, sino como uno que ve, más allá de lo real, lo posible; como un iluminado, un cabalista, un místico. A todo el que se sale de la media se le pone la etiqueta de loco, pero luego de los locos es el reino de los cielos, el reino del arte y las empresas creativas.


He defendido a don Quijote de los que se quedan en lo literal, lo he defendido porque es una forma de defensa personal. En los personajes amados u odiados estamos los seres de carne y hueso, y nuestras historias personales son un reflejo de los cuentos que nos contamos. De la vida a la literatura, de la literatura a la vida… y nada es estático, ni nada es lo que parece, ni los molinos son exactamente molinos, pueden ser ciertamente briareos, que mueven sus aspas para el molimiento de las causas más reales. Pocos lo ven, de ésos es el reino de los cielos, de los que pueden ver la vida fantástica como un reflejo de la verdadera vida. El exterior es sólo una pantalla, la pantalla de un teatrillo fabuloso, la pantalla donde se proyecta lo que somos, pero no somos sólo esto, lo externo, lo tangible.


Defiendo tu Quijote, Miguel, y me defiendo a mí. Igual defienden todos, antes que lo defendido, a lo que de sí mismos hay en el tema, el tema los refleja y hay que defenderlo, defenderse en él de las acechanzas, con la palabra defensora queremos componer algunas afrentas, y por eso defendemos hasta el extremo de enfadarnos. Las feministas defienden algo suyo, muy interior, no solamente el feminismo, las lleva a esa defensa alguna injusticia padecida muy hondamente, algún crimen cometido por el machismo. El feminismo es el medio para defenderse… Así yo, defiendo el Quijote porque me defiendo a mí, defiendo la utopía, el idealismo, defiendo que se puede sembrar una mirada fantástica sobre lo real. 

Sesión de cierre del taller donde se leyó Don Quijote de la Mancha
Sesión en Trithemius Talleres proyecto online

2020: más que la suma de sus partes

Un año es ¿muchos meses, muchos días, muchas horas? ¿O sólo la síntesis de lo vivido y sobre todo lo que magnifica la memoria? En una ecuación de síntesis facilista muchas cosas se olvidan: pequeños logros, risas, alegrías minúsculas se vuelven polvo… Ciegos por el imantaje de la “tendencia” miramos sólo un lado de la moneda. Pero… ¿A dónde van las chispas de intensa comunión con la vida, silenciadas por el gran monstruo que se come lo bueno con su cara tremenda y su brutal gigantismo?

Dejar que los pequeños pasos en el avance guarden silencio es como negar que los niños gritan y corren en el parque, ¡los niños gritan y corren, y juegan y ríen, y sus pequeñas perfectas risas son un recordatorio de que la tormenta no silencia lo trascendente, de que el cielo gris no es por siempre gris y hay soles imponiendo su rostro cálido a innumerables mediodías!

Decir que todo estuvo mal es tan extremo como decir que todo estuvo bien. El año fue mundialmente original en su sustancia, y hubo un dolor de humanidad, un dolor de raza, un dolor que a muchos hizo ver claramente dónde colocar el corazón, en qué parcela sembrar los dones, en qué inversión depositar el tiempo.

Quien no lo vio, por la fuerte atracción del abismo y la negritud de muchos acontecimientos, puede verlo ahora, nunca es tarde. El año se llevó a muchos seres queridos, pero vemos la muerte como algo horrendo porque no creemos en que somos inmortales; el año se llevó un trabajo seguro para algunos, cayeron muchas empresas y con las empresas cayeron sobre todo muchos empleados que debieron reinventar la vida desde cero. Tan literal fue la propuesta del 2020: un nuevo mundo (muchísima gente debió inventarse un nuevo mundo) un mejor mundo.

Tuvimos que experimentar formas nuevas para seguir en el trabajo de siempre, mudarnos a un sistema virtual que habíamos rechazado, pero el sistema virtual sostuvo a muchos. Como un gran cuerpo que tiene en sí la noche y el día, un gran cuerpo de oportunidades que tú decides si lo usas para perder el tiempo y embotar tu cerebro, o para aprender y circular con el cambio, y aprovechar la tecnología, como un día se aprovechó la imprenta.

El año ha sido una sumatoria de alegrías que brillaron como estrellas en la noche del encierro, y conocimos gente a través de cuadritos en la pantalla, y supimos cómo sienten, cómo piensan, y la distancia nos los trajo al hogar, aunque no pudimos tocarlos.

Si tocar el cuerpo es todo entonces sí, alá, a quejarnos, porque nos quitaron esa cercanía de piel y abrazo y beso, y risas cercanas y reuniones familiares, y congresos, y ferias y mil cosas que sin embargo supieron ser otras cosas, cosas nuevas.

Algún día este tiempo será pasado, y de este tiempo se dirá algo bello, es una regla dada por la constante nostalgia de los “tiempos mejores” (recordamos el pasado a nuestra conveniencia). ¿Por qué no ver el presente también nosotros bajo la lupa de la conveniencia del bien?, los que estamos en el ojo del huracán, en el centro del cambio, en el protagonismo de un momento histórico tenemos el botón rojo o la bandera de la paz en el aquí y ahora. Es ahora que se puede dar la “actualización” de los valores, generar comunidades gilánicas, solidarias, pensadas en el bien común. Ahora que debimos tocar fondo, es urgente rechazar el término “víctimas”, para volvernos agentes del cambio.

Desde cada casa, cada célula familiar, pequeña o grande, desde cada empresa, desde cada conversación, cada anhelo, cada sueño, cada elección responsable o irresponsable, ahí está el cambio, no lo busquemos afuera, los políticos son un reflejo de nuestras corrupciones interiores, no podemos reclamarles si seguimos corrompiendo nuestro cuerpo, nuestra mente, si relajamos nuestra responsabilidad, nuestras costumbres, si seguimos dando una palabra que luego vale nada, una palabra que no respetamos ni nosotros, ¿cómo pedir que cumplan los otros, si no cumplimos cada quien en su pequeña viña?

Este año fue muchas cosas, lo resumimos y le damos una sola consistencia, inmerecida, porque tiene muchos rostros, y es una moneda al aire que giró dando en sus giros los rostros del dolor y la alegría. Pasaron más cosas que el COVID, no todo fue el virus, también tuvimos que lidiar con graves problemas familiares, con ajustes de presupuesto, con decepciones que parecen bofetadas, pero hubo muchos dones, el punto está en verlos, la mirada sobre los dones hará que broten frutos dulces.

Este es Kairós, el tiempo sagrado. Esta es la Navidad, la celebración del nacimiento de los grandes dones en el interior de nuestra entraña, cargamos en el cuerpo el milagro, las contracciones lo anuncian.

Un abrazo navideño.  

Yolanda Ramírez Michel y la Comunidad Trithemius

En el desván de una emoción

A veces uno siente que las cosas no están bien, y no es por nada en especial, no es que una tragedia haya tocado a la puerta, no es que algún mal nos lleve al insomnio, no es que haya lágrimas, no…

Pero algo no funciona, la alegría brilla por su ausencia, y es curioso porque si uno mira a su alrededor, las cosas están mejor que nunca, mucho mejor incluso de lo que estuvieron cuando había lágrimas.

Es que los hombres guardamos extrañas rabias que se acumulan por no atenderlas, frustraciones y artículos no resueltos en tiempo y forma salen con sus fauces abiertas cuando menos se les espera.

Criaturas curiosas y excéntricas que somos los seres humanos… un día cazamos mamuts con la euforia del reto, y comimos los despojos de la cacería con el contento del hambre que ha sido saciada. Y dormimos bajo las estrellas sin que hubiera ningún arrendador que nos cobrara renta por el uso de suelo.

Más nos valdría recordar aquello, y no lamentarnos de la lentitud del internet que nos mantiene en contacto con los seres queridos en cualquier parte del mundo, más nos valdría gozar los buenos frutos del progreso, alegrarnos ante la mesa puesta y el mantel limpio, gozar por las flores en el jarrón, el abrigo de un techo, la ventaja de una ciencia que cura muchas cosas, aunque tenga sus bemoles, cura muchas cosas. Muchos estaríamos muertos sin la penicilina o la anestesia.

A veces, cuando hay ruido dentro, es bueno ver las cosas bellas que insisten en mostrar sus rostros ante nuestra apatía. Es bueno entender que los males no pueden ser lo único que salió de la caja de Pandora. Es bueno escribir para intentar entendernos.

Obras de Yolanda Ramírez Michel

Si te gustó la charla con Yolanda Ramírez Michel y su libro “Conversaciones entre Lilith y el Ángel”, por aquí otras de sus obras publicadas con la editorial Salto Mortal. Encuéntralas aquí.

Imagen interactiva. Haz clic en los símbolos para ver más.

Conversaciones entre Lilith y el Ángel

Éste es el recuento de los tiempos únicamente divisados por las intuiciones del alma, los tiempos en que todo estaba inmóvil, los tiempos en que no había ni hombres, ni palabras, ni tiempo. Este es el principio de todas las historias, la página en blanco donde un día todo estuvo en silencio, todo en calma…

Litterae

Un homenaje al verbo, la poética del libro, el lenguaje, la lengua, el poeta, la lectura… imprescindible para los que aman cualquier libro que hable de la palabra, los libros, la poesía, el lenguaje.

Luz en Pueblo Pequeño

Relato surrealista acerca de la inquietante llegada de un personaje que altera la vida de un pequeño y apacible pueblo.

Cuentos de cuarentena 2020 (coordinadora)

Esta antología es el encuentro de voces heterogéneas en su manera de contar la vida. El único punto de semejanza ante la diversidad fue narrar la cuarentena con los recursos propios.

El gran niño

¿Quieres conocer un país donde tus sueños pueden convertirse en realidad? No estoy hablando de los sueños que dejas por la mañana llenos de salivita en la almohada, sino de los sueños del corazón, esos sueños locos, aventureros, fantásticos y maravillosos que te acompañan en todo el día… y a veces durante toda tu vida. Esta es la historia de un niño, Sebastián, que desea intensamente construir… ¡un robot gigante del tamaño de un edificio!

Jacinta

Jacinta narra en imágenes simbólicas el viaje de liberación personal de
una prisión elegida en amor y obsesión.

Manifiesto Luminista

Una llamada apasionada al encuentro de nuestros dones y nuestro poder creador.

El Tarot de Don Quijote

Un libro-juego, contiene un paquete con cartas, oráculo y libro teórico. Es ideal para
regalarlo a quien ama los Clásicos, y muy especialmente a quien ama al Quijote. Pero también es un buen regalo para los amantes del Tarot y la magia. El libro busca la amalgama perfecta entre la sabiduría ancestral, las reflexiones contemporáneas y el juego.

Crónica de una reparación vital

En este libro se reporta la travesía de la enfermedad a la salud mediante un misterioso viaje de alegorías existenciales.

Grimori Mundi

 Un recorrido poético por las eras cósmicas, según la mitología judeocristiana.

Fiestas de Yule (coordinadora).

Fiestas de Yule es un libro ideal para regalar esta Navidad. Dieciocho cuentos en pasta dura, a todo color, con ilustraciones de varios ilustradores serán la delicia de los hogares lectores, que a la manera de siempre, se reúnen en torno al fuego del hogar para compartir la palabra que trae la estrella de Belén.

Nuevas Fiestas de Yule (coordinadora)

Nuevas Fiestas de Yule es el segundo ejemplar de la colección navideña.

Raúl Aceves nos cuenta acerca de “Conversaciones entre Lilith y el Ángel”

Raúl Aceves, noviembre de 2020.

En su libro más reciente, titulado “El evangelio del universo, conversaciones entre Lilith y el Ángel”, Yolanda Ramírez Michel nos da su recreación personal del Génesis, y nos pone como actores principales al Amor y a la Nada, el Origen y la Unidad, la Materia y el Pensamiento, el Sueño y la Imaginación, el Caos y el Hogar Universal, el Gran Pensador y los Niños Secretos, Ella (La Gran Madre) y los Ángeles (los primogénitos), hasta llegar al hijo inasible e infinito: el Tiempo.

El impulso de desentrañar el misterio de nuestro ser despertó la curiosidad del “ángel más joven” y lo hizo desafiar los límites establecidos al conocimiento y romper los tabúes del Padre. Así nació la tentación de probar “el primer fruto prohibido del mundo”. Y de ahí resultó “el espanto, el desasosiego, la confusión”, la extrañeza de “aquel primer vértigo llamado Libertad”, y la polaridad de los opuestos llamados Bien y Mal.

El Padre y la Madre habitaban en la aldea primordial, en aquella casa de los Destinos, y para no alterar la unidad original, el ángel rebelde optó por exiliarse acompañado de la Madre por “una escalera que nace rumbo a la profundidad, por aquel laberíntico tronco – del Árbol de la Vida – hacia lo más denso de la carne cósmica”. Ese fue el origen de los Ángeles caídos.

“La Gran Madre -Materia- estaba lista para que naciera Vida, hija bella y sagrada, Miríadas de hijos emergieron del vientre de la Tierra. Los ángeles exiliados tomaron nuevas formas y se convirtieron en hadas, elfos, gnomos, sirenas, ondinas, ninfas… y a los más rebeldes se les llamó demonios.”

Extrañando a la Madre, la “Ella” primordial, el Padre también descendió al mundo material por el tronco del Árbol de la Vida, recorriendo los 22 senderos de las 10 esferas refulgentes (como lo señala el Kábala). En este mundo el Padre reconoció las letras invisibles de su nombre detrás de todas las cosas creadas como un espejo donde podía verse a sí mismo (como lo señala el Zohar, libro místico judío).

A pesar de la disonancia que había en el mundo material , el Padre respetó la libre elección de sus hijos y la posibilidad de convertir el caos en un orden nuevo. Y así quedó sembrada la semilla de la utopía. El Padre entregó un último don a las nuevas criaturas: un ADN estelar fundador de su linaje, un código genético hecho a semejanza del código cósmico.

Luego de la Madre nació la primera pareja humana, el varón llamado Adán, y la hembra llamada Lilith, y fueron instalados en un lugar paradisiaco, donde no les faltaba nada, y el Padre les dio además e don del Verbo, la palabra que da nombre a todo lo creado, que da identidad a todas las cosas, que da forma a las esencias. La palabra que es al mismo tiempo puente y abismo.

En esta recreación mitológica – situada a medio camino entre la ficción y la prosa poética sin faltar la reflexión filosófica y los aforismos – la figura central de Lilith suplanta a Eva como primera mujer de Adán, y a semejanza del primer ángel rebelde, se auto-exilia del aburrido Edén y abandona a Adán, para ir a hacer compañía a los “Ángeles caídos”, y convertirse ella misma en símbolo de la primera mujer emancipada, libre del dominio masculino, rebelde, pero hambrienta del conocimiento que fue negado en el Edén.

En pocas palabras, Lilith se convierte así en la primera feminista de la historia, según nos propone Yolanda Ramírez en este libro, que sin duda resultará polémico y heterodoxo para muchos, y propositivo para otros. Sea como sea, creo que es un libro que reúne las mejores cualidades de Yolanda como narradora, pensadora y poeta, que ojalá tenga la recepción que se merece.

Raúl Aceves 30/11/2020

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