Teatro

“El teatro es tan infinitamente fascinante… tanto como la vida” —Arthur Miller

Inicio lunes 22 de febrero de 2021

Duración: 1:45 horas

Horario: lunes 7:00 pm (horario de México)

Sesiones en línea a través de la plataforma Zoom

Imparte: Vania Coria

Costo del TRIMESTRE: $2000 MXN (si el pago se hace en una sola exhibición a inicio del curso, el costo sería de $1500 MXN).

Las manifestaciones artísticas han sido siempre el recurso primordial para la trascendencia del alma. Nos reflejan, nos guían, nos revelan misterios. En el Teatro, al ser el actor el lienzo donde las historias se narran, no hay acto más sublime que el de conocer y perfeccionar al principal instrumento del Teatro; el individuo.

¿A QUIÉNES VA DIRIGIDO?

Este taller está dirigido a todos aquellos que disfrutan del arte dramático como espectadores, conocedores o entusiastas experimentadores. Se busca aumentar la conciencia del observador, a través de abordar el arte teatral desde sus inicios, orígenes, historia y evolución, así como el impacto en el espectador y su rol como importante herramienta de comunicación.

OBJETIVO

Su objetivo es aumentar los conocimientos históricos, literarios, los principales exponentes y directores, así como las puestas en escena más importantes de todos los tiempos y el proceso creativo que emprende un dramaturgo en el desarrollo de un personaje y una historia.

METODOLOGÍA

El enfoque del taller es teórico práctico. Se proveen contenidos durante las sesiones y adicionales para su lectura y profundización. Se revisan textos, videos, y ponencias del tallerista. Se generan análisis de temas varios y hay una continua re dirección del taller con base en los intereses e inquietudes del grupo. Lo más importante, son los alumnos.

PROGRAMA (12 sesiones)

  1. El teatro visto desde distintos enfoques. Su origen, significado, historia y evolución. Su lugar en las bellas artes.
  2. Las grandes etapas del teatro. El rol del actor según las épocas, los contenidos a comunicar y el estilo.
  3. La estructura, estética, elementos, componentes y fases del teatro.
  4. El actor y el personaje. Creación de una historia. Trabajo actoral, dirección y entrenamiento. Las grandes escuelas y los principales Directores y maestros del teatro.
  5. Las máximas obras de todos los tiempos. La observación responsable. El gozo consciente y documentado de cualquier puesta en escena. Los dramaturgos que marcan cada época.
  6. La credibilidad de la actuación, el engaño o la mentira. Técnicas de control corporal, comunicación efectiva y proyección y presencia.
  7. Los recursos internos y externos del teatro. La maquinaria teatral. Integrando lo externo. con lo externo.
  8. Terapia teatral. El lado psicológico y emocional de conocer el teatro y aplicar sus herramientas de creación a la vida personal. Conociéndonos mediante las proyecciones e improntas que experimentamos con el teatro.

Para información e inscripciones, escribir a trithemiustalleres@gmail.com

La butaca vacía

Por Vania C. Libenson

“La capacidad de crear es paralela a la capacidad de sobrevivir”.

Viktor Ullman

Las butacas están vacías. Cientos de producciones y grandes espectáculos han sido cancelados, pospuestos o desarmados. Los empleos que generaban los foros se perdieron. La sorprendente realidad que hoy intentamos digerir nos separa, al menos temporalmente, del arte y la cultura en escena. ¿Qué va a pasar con las taquillas cerradas, compañías teatrales en quiebra y grupos artísticos en paro?

El arte acompaña al hombre desde antes de que se escribiera la historia. De generación en generación, comunicamos y transmitimos lo que somos, mediante la pintura, la danza, el cine, la literatura y el teatro. Transformamos en belleza estética la cruda realidad, para poder verle a la cara, e inmortalizamos lo indecible, para perpetuarlo como recurso de esperanza.

Sí, el mundo está en crisis, en pausa, y necesitamos arte. Como dijo Diego Sánchez Meca, en un diálogo imaginario con Friedrich Nietzsche: “Tenemos arte para no morir de la verdad”.  Lo artístico pone un velo sobre la realidad y proyecta o revela lo más interno de nuestros pensamientos; si bien tranquiliza y sana sólo momentáneamente, empuja internamente al hombre lo suficiente como para trabajar en una mejora real de sus condiciones de vida.

Guadalajara siempre ha sido una ciudad icónica por su movimiento cultural, su legado histórico y su extensa red de instituciones artísticas, pero la extinción del teatro amenaza su lugar como fuerza cultural del país.

Ya antes se sufría por las producciones comerciales masivas a las que sólo se asiste para ver y ser visto por la sociedad, aunque el teatro no es sólo un recurso filantrópico, también es terapéutico, evolutivo y da identidad a nuestra Perla Tapatía como cuna de dramaturgos y artistas internacionalmente reconocidos.

Los tapatíos nos tomamos las expresiones artísticas muy en serio, por eso hoy más que nunca necesitamos recuperar el equilibrio entre crear y vivir el arte.

Hace falta el teatro. Nuestra preservación intelectual y estabilidad anímica lo necesitan. Requerimos leerlo, estudiarlo, recordarlo, vivirlo y admirarlo. Queremos dejarnos envolver por sus engaños, sus trampas, sus misterios y sus relatos.

El teatro nos deja ser quienes siempre fuimos, probar lo que a ratos salivamos y permite dejar ir aquello que se carga junto con las risas que soltamos. El teatro nos muestra el pasado y el futuro; nos dice quiénes somos y a dónde vamos. Así pues, que las butacas no permanezcan vacías mucho tiempo más; que se escuche la tercera llamada.