Mecenas de la cultura

¿Es caro un libro? No, si tomas en cuenta la cadena de personas implicadas en la minuciosa elaboración de un material valioso (no hablo de los libros exprés, entiéndaseme que dejo fuera todo facilismo autoral y editorial), el libro atendido por profesionales con vocación no es caro. Tras ese objeto rectangular, lleno de páginas hay un mundo que no imaginas… cantidad de lecturas, revisiones, desvelos en investigación de datos, correcciones, dificultades con diseño, pruebas para comprobar que de la pantalla al papel no han hecho de las suyas los ciberduendes… y más.

No, el libro definitivamente no es caro, y si tú no compras libros porque cierta cantidad de pesos te parecen mucho, pero en cambio sí que te los gastas sin chistar en alguna comida que te suma grasa y colesterol, cuyos residuos se van por la cañería… mal caso, ¿no? El libro no es bien efímero (si lo lees, por supuesto), se queda como nutriente de algo más grande, tu psique, tu visión del mundo, tu aparato imaginario fortalecido, tu capacidad para generar con una historia reflexiones profundas, y más…

No, un libro no es caro, cuesta menos que algunos zapatos que usas poco por finos, menos que una prenda de marca, menos que una salida de domingo al cine y a cenar, menos que muchas cosas. Además, comprar un buen libro (aclaro eso de BUEN libro, porque desgraciadamente, ya Borges lo decía, nos inundan autores y ediciones mediocres), un buen libro no es sólo un objeto, es un mundo. Y aún más, te vuelves con ese acto de compra un moderno mecenas de la cultura, que urgentemente necesita el apoyo multitudinario para fortalecer sus dones.

No digo que compres un libro en lugar de alimento para tu despensa básica, si estás en ese trance, hay bibliotecas, y libros usados baratos que pueden habitar en tu casa sin que afecten tu economía, pero, si tu economía te permite comprar un buen libro, apoya la emergencia de autores que trabajan en serio por la literatura, y toma nota, puedes adjudicarte con esta acción la cualidad no sólo de lector, sino también de MECENAS.

Yolanda Ramírez Michel

Obras de Yolanda Ramírez Michel

Si te gustó la charla con Yolanda Ramírez Michel y su libro “Conversaciones entre Lilith y el Ángel”, por aquí otras de sus obras publicadas con la editorial Salto Mortal. Encuéntralas aquí.

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Conversaciones entre Lilith y el Ángel

Éste es el recuento de los tiempos únicamente divisados por las intuiciones del alma, los tiempos en que todo estaba inmóvil, los tiempos en que no había ni hombres, ni palabras, ni tiempo. Este es el principio de todas las historias, la página en blanco donde un día todo estuvo en silencio, todo en calma…

Litterae

Un homenaje al verbo, la poética del libro, el lenguaje, la lengua, el poeta, la lectura… imprescindible para los que aman cualquier libro que hable de la palabra, los libros, la poesía, el lenguaje.

Luz en Pueblo Pequeño

Relato surrealista acerca de la inquietante llegada de un personaje que altera la vida de un pequeño y apacible pueblo.

Cuentos de cuarentena 2020 (coordinadora)

Esta antología es el encuentro de voces heterogéneas en su manera de contar la vida. El único punto de semejanza ante la diversidad fue narrar la cuarentena con los recursos propios.

El gran niño

¿Quieres conocer un país donde tus sueños pueden convertirse en realidad? No estoy hablando de los sueños que dejas por la mañana llenos de salivita en la almohada, sino de los sueños del corazón, esos sueños locos, aventureros, fantásticos y maravillosos que te acompañan en todo el día… y a veces durante toda tu vida. Esta es la historia de un niño, Sebastián, que desea intensamente construir… ¡un robot gigante del tamaño de un edificio!

Jacinta

Jacinta narra en imágenes simbólicas el viaje de liberación personal de
una prisión elegida en amor y obsesión.

Manifiesto Luminista

Una llamada apasionada al encuentro de nuestros dones y nuestro poder creador.

El Tarot de Don Quijote

Un libro-juego, contiene un paquete con cartas, oráculo y libro teórico. Es ideal para
regalarlo a quien ama los Clásicos, y muy especialmente a quien ama al Quijote. Pero también es un buen regalo para los amantes del Tarot y la magia. El libro busca la amalgama perfecta entre la sabiduría ancestral, las reflexiones contemporáneas y el juego.

Crónica de una reparación vital

En este libro se reporta la travesía de la enfermedad a la salud mediante un misterioso viaje de alegorías existenciales.

Grimori Mundi

 Un recorrido poético por las eras cósmicas, según la mitología judeocristiana.

Fiestas de Yule (coordinadora).

Fiestas de Yule es un libro ideal para regalar esta Navidad. Dieciocho cuentos en pasta dura, a todo color, con ilustraciones de varios ilustradores serán la delicia de los hogares lectores, que a la manera de siempre, se reúnen en torno al fuego del hogar para compartir la palabra que trae la estrella de Belén.

Nuevas Fiestas de Yule (coordinadora)

Nuevas Fiestas de Yule es el segundo ejemplar de la colección navideña.

Raúl Aceves nos cuenta acerca de “Conversaciones entre Lilith y el Ángel”

Raúl Aceves, noviembre de 2020.

En su libro más reciente, titulado “El evangelio del universo, conversaciones entre Lilith y el Ángel”, Yolanda Ramírez Michel nos da su recreación personal del Génesis, y nos pone como actores principales al Amor y a la Nada, el Origen y la Unidad, la Materia y el Pensamiento, el Sueño y la Imaginación, el Caos y el Hogar Universal, el Gran Pensador y los Niños Secretos, Ella (La Gran Madre) y los Ángeles (los primogénitos), hasta llegar al hijo inasible e infinito: el Tiempo.

El impulso de desentrañar el misterio de nuestro ser despertó la curiosidad del “ángel más joven” y lo hizo desafiar los límites establecidos al conocimiento y romper los tabúes del Padre. Así nació la tentación de probar “el primer fruto prohibido del mundo”. Y de ahí resultó “el espanto, el desasosiego, la confusión”, la extrañeza de “aquel primer vértigo llamado Libertad”, y la polaridad de los opuestos llamados Bien y Mal.

El Padre y la Madre habitaban en la aldea primordial, en aquella casa de los Destinos, y para no alterar la unidad original, el ángel rebelde optó por exiliarse acompañado de la Madre por “una escalera que nace rumbo a la profundidad, por aquel laberíntico tronco – del Árbol de la Vida – hacia lo más denso de la carne cósmica”. Ese fue el origen de los Ángeles caídos.

“La Gran Madre -Materia- estaba lista para que naciera Vida, hija bella y sagrada, Miríadas de hijos emergieron del vientre de la Tierra. Los ángeles exiliados tomaron nuevas formas y se convirtieron en hadas, elfos, gnomos, sirenas, ondinas, ninfas… y a los más rebeldes se les llamó demonios.”

Extrañando a la Madre, la “Ella” primordial, el Padre también descendió al mundo material por el tronco del Árbol de la Vida, recorriendo los 22 senderos de las 10 esferas refulgentes (como lo señala el Kábala). En este mundo el Padre reconoció las letras invisibles de su nombre detrás de todas las cosas creadas como un espejo donde podía verse a sí mismo (como lo señala el Zohar, libro místico judío).

A pesar de la disonancia que había en el mundo material , el Padre respetó la libre elección de sus hijos y la posibilidad de convertir el caos en un orden nuevo. Y así quedó sembrada la semilla de la utopía. El Padre entregó un último don a las nuevas criaturas: un ADN estelar fundador de su linaje, un código genético hecho a semejanza del código cósmico.

Luego de la Madre nació la primera pareja humana, el varón llamado Adán, y la hembra llamada Lilith, y fueron instalados en un lugar paradisiaco, donde no les faltaba nada, y el Padre les dio además e don del Verbo, la palabra que da nombre a todo lo creado, que da identidad a todas las cosas, que da forma a las esencias. La palabra que es al mismo tiempo puente y abismo.

En esta recreación mitológica – situada a medio camino entre la ficción y la prosa poética sin faltar la reflexión filosófica y los aforismos – la figura central de Lilith suplanta a Eva como primera mujer de Adán, y a semejanza del primer ángel rebelde, se auto-exilia del aburrido Edén y abandona a Adán, para ir a hacer compañía a los “Ángeles caídos”, y convertirse ella misma en símbolo de la primera mujer emancipada, libre del dominio masculino, rebelde, pero hambrienta del conocimiento que fue negado en el Edén.

En pocas palabras, Lilith se convierte así en la primera feminista de la historia, según nos propone Yolanda Ramírez en este libro, que sin duda resultará polémico y heterodoxo para muchos, y propositivo para otros. Sea como sea, creo que es un libro que reúne las mejores cualidades de Yolanda como narradora, pensadora y poeta, que ojalá tenga la recepción que se merece.

Raúl Aceves 30/11/2020

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El universo de Tolkien

En los personajes del autor de “El hobbit” y “El señor de los anillos” vemos reflejadas muchas actitudes humanas.

Yolanda Ramírez Michel

“Ancho, alto y profundo es el reino de los cuentos de hadas y lleno todo él de cosas diversas: hay allí toda suerte de bestias y pájaros; mares sin riberas e incontables estrellas; belleza que embelesa y un peligro siempre presente; la alegría, lo mismo que la tristeza, son afiladas como espadas”.

He querido adueñarme de unas palabras del mismo Tolkien y utilizo esta cita, pues las obras por las que es mayormente conocido se encuentran catalogadas en el género de alta fantasía o literatura para niños y jóvenes, tal es el caso de “El hobbit” y “El señor de los anillos”.

Por ello, antes de entrar de lleno al autor debo asentar algo sobre el género en el cual está inscrito: se puede entrar a la literatura por muchos umbrales, pero el de la fantasía o la literatura catalogada para jóvenes o niños ha sido desprestigiado por algunos intelectuales, así que es necesario, primero, devolver al género su estatus de gran potencia creadora, presente a lo largo de toda la historia de la literatura universal.

Me basta con señalar algunos de nuestros gigantes literarios y reflexionar sobre su relación con la fantasía y el mito: ¿No utilizó Goethe la leyenda del Fausto; Shakespeare, las hadas; James Joyce, la mitología; Cervantes, los libros de caballería (aunque muchos insistan a la ligera en señalar que su deseo fue criticarlos)? ¿No describió Dante geografías para la imaginación?

Para los que no están muy familiarizados con Tolkien, debo explicar que imaginó y desarrolló, con todo lujo de detalles, geografías exclusivas para su mundo de ficción; mapas y coordenadas exactas para situar los territorios donde viven aventuras sus personajes, montañas, lagos, acantilados, hundidos reinos… Cuando he conversado sobre el tema con algunos de sus más fieles lectores, son capaces de señalar en el mapa cada una de las locaciones en las cuales se desarrollan los hechos.

Para Tolkien, la magia no es otra cosa sino la creatividad. Con esta cualidad se pueden realizar grandes hazañas, por eso es que el pequeño Pulgarcito vence al ogro, porque ha sabido usar su magia interior, la creatividad, esa capacidad de trasformar una realidad abrumadora en un recurso para crecer. Porque Pulgarcito al final de la historia resuelve la situación financiera de su pobre padre y es reconocido por sus hermanos como el más grande de todos, grandeza que no tiene nada que ver con la estatura. Esa es la verdadera magia para Tolkien, la magia interior, y es que las verdades íntimas no se pueden expresar tan fácilmente, requieren de símbolos, porque son verdades interiores, y se manejan con elementos muy distintos a los que la realidad exterior presenta. Sin embargo, el que la fantasía parezca, sólo parezca, estar desconectada de la realidad, es una falacia, la fantasía es uno de los formatos de un escenario que vincula el exterior y el interior humano.

Salvado este primer deber ante la fantasía, me dispongo a seleccionar algunos de mis asombros. Advertencia: estamos en presencia de un autor de dimensiones tan tremendas que un artículo no me bastará para exponerlo en su totalidad, por ello me limitaré a compartir los asombros y a contares sobre cómo es que llegué a él.

Soy maestra de Mitología, y varios de mis temas preferidos son coincidentemente las obras que lo inspiraron a desarrollar su legendarium, nombre que el mismo Tolkien le ha dado a una parte fundamental de la colección de escritos que conforman su obra.

La canción de los niblungos, o Nibelungenlied, ha sido siempre uno de los grandes temas dentro del curso de Mitología y ha ocasionado entusiasmos extremos entre los alumnos, desembocando en su definitivo maridaje con las leyendas épicas y la fantasía.  Pero lo curioso es que siempre que impartí la sesión de La canción de los nibelungos hablaba tangencialmente de Tolkien pues él confirmó varias veces que usó muchos de los elementos presentes en Nibelungenlied, así como en las Eddas, el Kalevala, Beoulf, las narraciones sobre el Rey Arturo, y por supuesto la gran herencia mítica del pueblo hebreo.

Sin embargo, en dichas sesiones no podía ahondar sobre el mismo Tolkien, siendo éste un representante contemporáneo de la herencia mítica universal, así que ahora haré un recuento de mis asombros.

ASOMBRO 1
DE SU VIDA LIGADA A SU OBRA

Nació en Sudáfrica, por razones de un traslado paterno. Pero su vida trascurrió en Inglaterra. Fue escritor, poeta, filólogo y profesor universitario británico, conocido principalmente por ser el autor de las novelas clásicas de la alta fantasía “El hobbit” y “El señor de los anillos“.

Ronald disfrutaba dibujando paisajes y árboles, pero sus lecciones favoritas eran aquellas relacionadas con los idiomas; su madre comenzó a enseñarle las bases del latín a muy temprana edad, al igual que despertó en su hijo el placer de observar y admirar las plantas… actitud que luego se reflejaría en ese mundo mítico en el cual la naturaleza es la primera voz del mundo.

El pequeño comenzó a leer a los cuatro años, y escribir de forma fluida poco después. Como resultado de estas aficiones se entretenía inventando sus propios idiomas, como el «animálico» creado de forma compartida con una prima suya; el «nevbosh» («nuevo disparate»); o el «naffarin», basado en el español. Mabel, la madre de Tolkien

Cuando Ronald comenzaba a andar, fue picado por una tarántula en el jardín de su casa, un evento que tendría paralelos en sus historias. Todo aquello que a temprana edad se registra en el inconsciente, aparece luego en forma de gran monumento y así es como Ungoliant es un personaje oscuro, hambrienta devoradora de luz, tejedora de tinieblas en el universo tolkiano, secuaz de Morgoth, personificación del mal. Es la responsable de la muerte de los dos árboles, el Telperion y el Laurelin de Valinor (valinor podría ser visto como el equivalente al paraíso). Estos dos árboles son una de las causas originales, de la caída de los elfos, pues uno de ellos, Feanor (digamos que es uno de los patriarcas), era un experto orfebre, y guardó la luz de los árboles en tres joyas (los silmarils).  La ambición por estas joyas llevarían a la perdición a los habitantes de la tierra media… Y tal vez, así como el fruto de otro árbol mítico llevó al exilio a los hombres, así, [la notable influencia de la conversión de su madre al catolicismo, comenzó a sembrar en el imaginario de Tolkien, desde niño, las semillas de un gran corpus literario que ahora admiran muchos de sus seguidores.

Nuestro autor, sin embargo, padeció muy joven la muerte de su padre (y posteriormente, también a muy temprana edad, la de su madre). Su padre permanecía en Sudáfrica, a cargo de la venta de diamantes y otras piedras preciosas para el Banco de Inglaterra, y quién sabe cuánto de esto no alimentó en la imaginación de nuestro autor los elementos para desarrollar las oscuras minas donde se gestaron los orcos de sus obras o los enanos fabricantes de joyas.  

Muy joven, a los dieciséis años, conoció a Mary, la que fue el amor de su vida, con la que se casó y formó una familia. Evidencias de este impacto emocional en la vida de Tolkien son los personajes Beren y Luthien, protagonistas de la más intensa y extensa historia de amor dentro de su obra. En su lápida están escritos el nombre de Tolkien y el de su mujer, vinculados por supuesto al de los nombres de la fantasía donde continuaron su historia de amor. 

ASOMBRO 2
LA FILOLOGÍA SIGNÓ SU VIDA

Tolkien, como académico de Oxford, reconocido medievalista, filólogo y lingüista, fue llamado por el servicio secreto para desentrañar los misterios de las máquinas Enigma; tal era su capacidad como lingüista. No se sabe bien a bien si finalmente fue uno de los que participó en el grupo que desentrañaron el sistema criptográfico, lo que sí se sabe es que pertenecía a los cincuenta catedráticos que fueron recomendados por las mejores universidades de Londres para apoyar al sistema de defensa que se enfrentaba entonces con una máquina muy poderosa, la Enigma.

Los idiomas llegaron a ser parte fundamental de su creación artística, y a partir de este interés profesional, Tolkien desarrolló su ficción. Pensaba que las lenguas artificiales que se habían diseñado hasta entonces, no habían logrado afianzarse debido a que no contaban con un origen real, es decir, que había que dotar a las lenguas de una herencia para que cada palabra tuviera verdadera vida. De esta intensión fundamental surge un monumental corpus de lenguas que Tolkien desarrolló dentro del mundo fantástico que creaba al escribirlo. Así, motivos estéticos, artísticos y lúdicos se conjugaron para una monumental fantasía lingüística: quince diferentes lenguas aparecen en el legendarium de Tolkien, cada una acorde a sus hablantes. La lengua de los elfos era musical; la de los enanos, ruda; la de los hombres, una mezcla, y la de Melkor, un tenebroso reverberar de sílabas oscuras.

Una lengua construida, también llamada idioma artificial, ideolengua o conlang, es un idioma que ha sido total o parcialmente construido, planeado o diseñado por seres humanos a partir del estudio de las lenguas naturales.

Algunas de las lenguas del universo tolkiano fueron desarrolladas por el autor en todos sus aspectos, al grado que tenemos cantos completos en quenya o sindarin, principales lenguas de los elfos.

Tolkien pensaba que una palabra es más que una palabra; pensaba que había vida en ella, herencias arcaicas que dotaban a la palabra de espíritu, estaba enamorado del lenguaje, y ¿qué puede producir un espíritu así sino un séquito de admiradores de su talento? Y por supuesto otro tanto de envidiosos de su genio.

El quenya es, junto con el sindarin, el idioma más difundido y estudiado de las más de quince ideolenguas que, con distintos grados de detalle, fueron inventadas por J. R. R. Tolkien y usadas en su legendarium. El corpus de textos que constituyen las fuentes de conocimiento actual sobre el quenya incluye el poema «Namárië», conocido como «El lamento de Galadriel», el texto original más extenso en esta lengua, extraído de la obra capital de Tolkien: “El señor de los anillos”.

Sabemos de la existencia del quenya al menos desde la Primera Guerra Mundial, cuando Tolkien tenía poco más de veinte años. La lengua fue desarrollada a lo largo de toda la vida del escritor, alcanzando la etapa que algunos estudiosos llaman «madura» a partir de la redacción de “El señor de los anillos.

Tolkien quiso dar una apariencia de lengua clásica al quenya, de manera que trató de que tuviera una semejanza visual con el latín. Todas estas influencias no fueron en ningún modo directas; no generaron vocabulario, por ejemplo. Más bien se trata de una inspiración estética muy fuerte en Tolkien, «fonoestética», según el propio autor.

Dentro de los usos y costumbres de los personajes vemos reflejadas muchas actitudes humanas; los enanos, por ejemplo, no deseaban que nadie conociera su lengua, así era más fácil guardar sus secretos… además preferían aprender las lenguas de otros por motivos meramente comerciales.

TERCER ASOMBRO
EL DESARROLLO DE SUS OBRAS

Tolkien nunca esperó que sus historias sobre ficción se volvieran tan populares, pero fue C.S. Lewis quien lo persuadió para que publicara un libro, llamado “El hobbit”, que había escrito para sus hijos en 1937.[

El hobbit” es un cuento de hadas con giros un tanto infantiles ‑que posteriormente el mismo Tolkien rechazó-, tales como facilitar al lector la comprensión de la obra… “en un agujero en la tierra vivía un hobbit…”

Posteriormente y ante el éxito de “El hobbit” (¿por qué tuvo éxito el hobbit, no será porque era un cuento de hadas en medio del mundo caótico entre las guerras que asolaron Europa? ¿No había señalado ya Tolkien los cuentos de hadas como elementos sanadores de la psique humana, territorios para pelear las batallas que podemos pelear y ganar?), la editorial le solicita a Tolkien otra historia de hobbits. A estas alturas el contexto histórico es una influencia decisiva en su obra, y si bien había iniciado su carrera literaria con esta historia, Tolkien envía a la editorial “El silmarillion”.

Tolkien no ha escrito obras, ha creado una mitología, completa, ha desarrollado él sólo un mundo donde cada una de sus obras se vinculan entre sí, las genealogías de un libro a otro están selladas por lazos de tinta. Sus personajes son reales, tan reales como nosotros, pequeños entre los monstruosos orcos que amenazan con sus putrefactas fauces. En “El señor de los anillos” presenciamos la imagen de los pequeños héroes, así llama Tolkien a los hobbits, gente pequeña, ¿y no somos nosotros gente pequeña en la diaria lucha? Parece que son los héroes como Aragorn los que definen el triunfo en la batalla, porque alzan un grito de guerra y blanden la espada, pero sin el pequeño Frodo, agobiado por la carga del anillo maldito, en la soledad de un volcán, sin que nadie contemple su hazaña excepto su inseparable amigo Sam. Frodo es quien define el verdadero triunfo del bien, y no es el mismo Sam, su acompañante en esta cruzada y quien apoya al héroe cuando está al borde de la renuncia.

Ciertamente esta es la crítica que muchos hacen a la fantasía, señalan, que en la realidad que ellos viven no existen esos finales felices, y es que se olvidan, que dentro del corazón es donde se baten las verdaderas batallas, y ahí ¡sí que es posible ganar!

El mago de Oz y el camino del oro

Por Yolanda Ramírez Michel

El maravilloso mago de Oz es uno de los  cuentos clásicos favoritos de muchos. Pero, ¿cuántos saben que, además de narrar esa historia inolvidable, también es una alegoría económica?  

El mago de Oz es un clásico de la literatura denominada infantil. Algunos lo recordamos por haber leído el libro de Frank Baum, otros (la mayoría) debido a  la película que estelarizó Judy Garland. Y, aunque el musical de Hollywood se volvió tan famoso,  muy pocos saben sobre la relación que la aparentemente inocente trama tiene con el panorama político y social que se vivía entonces en los Estados Unidos.

Judy Garland sufrió abusos en el rodaje de 'El mago de Oz', según ...

La obra es mucho más que un cuento infantil, leyendo entre líneas se descubre un mundo de símbolos que dimensionan los personajes y acontecimientos hacia la realidad:

Cuando Baum publica El  maravilloso mago de Oz, en 1900, Estados Unidos apenas salía de un periodo de deflación y depresión; las deudas habían afectado a todos, pero mayormente a los campesinos. Entonces, el sistema monetario respaldaba cada dólar con una cantidad de oro y el Partido Populista quería cambiar aquello: proponía que la plata, junto con el oro, se usara como moneda. Eso incrementaría el suministro de dinero estadounidense, reduciendo la carga de la deuda de los granjeros.

El clásico filme El Mago de Oz cumple 75 años de encantar al mundo ...

El camino amarillo, por el que transita Dorita (algunos prefieren llamarla Doroty), no es otro sino el símbolo de aquella terrible pugna. Tal vez Baum escribía  influenciado, entre otras cosas,  por William Jennings Bryan, político estadounidense,  quien abogaba por la propuesta del bimetalismo (política monetaria que consiste en utilizar dos metales, por regla general el oro y la plata, como base del sistema monetario).

Así vemos que el “dorado” camino amarillo, por donde Dorita avanza con sus zapatos “de plata” (que en la versión cinematográfica cambian al rojo por cuestión estética), contienen pistas para leer el cuento de hadas como una alegoría muy alejada del mundo de la ingenuidad.

Dorothy, pequeña granjera de Kansas es símbolo de los ciudadanos rurales estadounidenses; el hombre de hojalata es el reflejo de los trabajadores urbanos (en cuyos trabajos padecen el constante bloqueo emocional); el león cobarde tiene su referente en William Jennings Bryant, que al final de la trama se muestra como valiente y cuidadoso de sus compañeros; el espantapájaros es semejante en esencia simbólica a los agricultores estadounidenses, a quienes se juzgaba superficialmente como faltos de cerebro debido a su falta de estudios. Los cuatro, viajando hacia el este por el camino de ladrillos amarillos —un camino hecho de lingotes de oro—  para ver al Mago de Oz, posible reflejo de aquellos banqueros del este que manipulan la economía mediante artificios detrás de una cortina. OZ es la abreviación, mediante una licencia literaria, de onza (onzas de oro).

El mago de Oz, según la gente en Ciudad Esmeralda, tenía la capacidad de entregar a cada uno de los personajes aquello que necesitaban, ¡pero aquel mago no era sino un pobre farsante…! ¿Sería que Baum, consciente, o inconscientemente, estaba contando la azarosa batalla  que muchos enfrentaban?

¿Si esto es lo que podemos encontrar en un cuento infantil qué habrá en material como la Divina Comedia?

Yolanda Ramírez Michel

Tierra Colorada

Desde el 2012, Trithëmius Talleres Literarios ha sido casa de quienes albergan la esperanza de convertir sus palabras en libro. El amor por la literatura los ha llamado para dejar su huella en el papel, saben que la danza creadora de un lápiz no es inocente, y cada elemento de un texto, en el lugar adecuado, puede lograr lo que todo el que se dedica a contar historias desea: no dejar al lector indiferente.

Hoy, la comunidad vuelve a ser testigo del alumbramiento de otro hijo de papel con la
publicación de Tierra Colorada, de Iván Alatorre Orozco, como parte de la colección de
historias que Trithemius aporta a la editorial Salto Mortal.

Por aquí te dejamos toda la información de Tierra Colorada, que podrás adquirir próximamente en la tienda en línea de la editorial Salto Mortal:
https://www.editorialsaltomortal.com/tienda

Sinopsis
Para Leonor sus primeros ocho años de vida fueron un reino de dicha. Hasta que se enteró
de la enfermedad terminal de su madre. Aquel acontecimiento abrió la puerta a un
sombrío futuro, que la obligó a enfrentar una lucha contra ella misma y sus circunstancias.

Con el paso del tiempo, los libros, que habían sido ya en su infancia amigos entrañables,
volvieron a ella y la llevaron a sus reinos como a una tierra que promete curar las heridas.

La tierra prometida de la protagonista se ubica dentro de los terrenos de una granja en
Arandas, ahí el amanecer y el ocaso juegan en total armonía, ahí el frío se acurruca con el
cobijo del primer rayo de sol de la mañana; ahí no se le escatimaron a Leonor las palabras
de aliento, ni el abrazo de la tierra colorada de los Altos de Jalisco, que se encargó de hacer
el resto.

Sobre el autor
Iván Alatorre Orozco (Zamora, Michoacán, 1975) demostró desde muy temprana edad su
interés por la lectura y la escritura. Ha escrito poesía, cuento y ensayo. Ha publicado en
una veintena de países. Ha sido galardonado en Uruguay y Argentina por dos de sus
trabajos en certámenes literarios internacionales. Con notable entusiasmo se ha dedicado a
contar historias, dirigidas tanto a niños como a jóvenes y adultos. Tierra Colorada es su
primera incursión en el mundo de la novela.

Tanto para Iván como para la protagonista (Leonor), los libros significaron una especie de
salvavidas, una oportunidad para sacar a flote su propia voz, que al ser escuchada logra
reconocerse en el espejo del otro, descubriendo así su propia humanidad.

Complejidades del mundo editorial

El mundo editorial se abre a lectores y escritores.

¿Con qué nos enfrentamos los editores de hoy?

Con la necesidad urgente del rescate del libro como objeto. Los libros electrónicos tienen todo el brillo que la facilidad, la gratuidad y la modernidad pueden ofertar. Los libros de una editorial no pueden competir con ello, a menos que usen todas las gracias del libro, propiciando que el lector desee tenerlo en sus manos, abrazarlo cuando un renglón lo conmueva, colocarlo sobre una mesita de noche, al alcance de la mano y la mirada, cercano a la lámpara del desvelo.

Si un editor no comprende que las estrategias comerciales nos llevan a un cuidado editorial y estético de la forma junto con el contenido, el editor habrá gastado en vano sus recursos, habrá dejado sus ojos en el altar de lo inútil, habrá regalado su valioso tiempo a la nada.

Por eso cada vez hay menos editores dispuestos a invertir sus recursos en un libro, por eso los servicios editoriales comienzan a ser sistemas viables para que un libro vea la luz.

Pero, ¿lo comprenden los autores? ¿Comprenden el frágil hilo que sostiene la vida del libro? ¿Comprenden que las estrategias deben ser renovadas? ¿Comprenden que ya no se escribe más para una generación que se despide de su vista con resignación ante lo inevitable? Escribimos para un nuevo mundo, hemos de comprender otra América…

Autores y editores deben unirse en una cruzada común en pro del rescate de un baluarte amenazado. Unirse, no como enemigos apostados en dos lados de un territorio que es el mismo territorio, sino como dos interesados en la misma sagrada encomienda.

Me pasa que, no importa si son autores nóveles o autores con trayectoria, hay los que olvidan que, un editor que atiende tu obra, es un quijote que ha dado lo más sagrado que posee: su tiempo, sus recursos, que podría gastar en otras aventuras. Y más: ha dejado de lado sus propios sueños para dar vida a los sueños de otros.

¿Por qué lo digo? Porque algunos autores, en lugar de facilitar nuestra tarea, que ya de por sí es compleja, hacen por inmiscuirse tanto que derrumban nuestras mejores intenciones. Cuando un editor le ha dicho que sí a un libro -pague o no el autor por ello-, el editor ha firmado un contrato invisible, el de dar sus horas y su entusiasmo, el de pensar lo mejor para el libro, el de coordinar al equipo de diseño e impresión. Pero… esto es inevitable, y hay que reconocerlo, y hablarlo, y superarlo entre ambos: el autor siempre tendrá otra visión con respecto a su obra, porque la visión siempre es personalísima, el autor casi siempre pensará que aquello pudo haber sido mejor de lo que fue. Seguramente opinará que el color, el diseño o el orden de algún gráfico debió haber sido distinto.

Esto hace que, poco a poco, los editores nos coloquemos una coraza de insensibilidad, ojalá los autores pudieran comprender esa locura de quijotes que nos hace estar en esta empresa y no en otra para seguir adelante por este camino en el que seremos más que sombras, ¿sabe alguien quién fue Juan de la Cuesta? Pero todos saben quién fue Miguel de Cervantes.

Aunque seas un autor fundamental, tu libro puede pasar años en una editorial, así le sucedió a Lizalde con el Fondo de Cultura Económica (link de la entrevista con este dato más abajo).

Los autores dependen del editor, de los recursos que consiga o ponga de su bolsa el editor, y de la experiencia que el editor ha ganado en este ramo. Y el editor necesita autores que se comprometan más allá de su ego, que se comprometan con la literatura, más que consigo mismos.

Si nos vamos a lanzar en pos de este sueño, habrá que comprender, no somos enemigos.

Entrevista a Lizalde: http://lasantacritica.com/general/eduardo-lizalde-la-poesia-es-una-tarea-compleja-lenta-torturante/?fbclid=IwAR2IB63Ac4CWuhckEAzX75seADHL4hLolfmK7hs45aUvS2POAKlcRyG3RmM

En este video Roberto García C. y Yolanda Ramírez Michel, editores de Salto Mortal (www.editorialsaltomortal.com) conversan en torno a algunos temas.