Análisis hermenéutico, simbólico y semiótico Mamón, El rey Midas, La reina Hada

Mamón, El Rey Midas, la reina hada, ¿qué tienen hoy para nosotros?

Nuestra intención con esta entrada es explorar la tensión perenne entre la riqueza material y la verdad espiritual a través de un análisis hermenéutico, simbólico y semiótico de cuatro figuras arquetípicas: Mamón, el Rey Midas, la Reina Hada y el concepto de Oro filosófico. Estas figuras, extraídas de la teología, la mitología y la literatura, encarnan la dicotomía fundamental entre el “oro sin alma” —la acumulación estéril de riqueza— y la “fidelidad a lo verdadero” —la búsqueda de un sentido trascendente y una autenticidad interior.

A través de la interpretación de estos símbolos, intentamos desvelar las estructuras de significado profundas que subyacen a nuestra relación con lo material y lo espiritual, ofreciendo un marco conceptual para un curso de hermenéutica y simbolismo. Se analizará cómo estas narrativas, a pesar de sus orígenes dispares, convergen en una crítica común al materialismo y una exaltación de los valores intangibles.

Mamón: La Personificación del Oro sin Alma

La figura de Mamón representa la personificación más directa y explícita de la riqueza material como una fuerza espiritual antagónica a la divinidad. Su análisis revela una progresiva semantización negativa del concepto de riqueza.

Origen y Significado Bíblico

El término Mamón (del arameo māmōnā) aparece en el Nuevo Testamento, donde Jesús lo presenta como un “señor” al que no se puede servir simultáneamente con Dios 1. La sentencia “No podéis servir a Dios y a Mamón” (Mateo 6:24) establece una oposición hermenéutica irreconciliable entre dos órdenes de lealtad: la espiritual y la material. La elección no es meramente ética, sino ontológica: define la naturaleza misma del ser.

Etimológicamente, māmōnā podría derivar de una raíz que significa “aquello en lo que se confía”, lo que subraya la naturaleza idolátrica de la riqueza: un falso objeto de fe que promete seguridad y poder al margen de Dios.

De Concepto a Demonio: La Evolución Medieval

Durante la Edad Media, Mamón transitó de ser una abstracción a convertirse en un demonio específico en la jerarquía infernal, asociado directamente con el pecado capital de la avaricia. Teólogos como Pedro Lombardo y Nicolás de Lira lo identificaron explícitamente como un nombre demoníaco 1. Esta personificación refleja una estrategia hermenéutica medieval que buscaba concretizar las fuerzas espirituales para hacerlas más comprensibles y combatibles.

En la obra de John Milton, El Paraíso Perdido, Mamón es un ángel caído que, incluso en el cielo, solo admiraba el oro de sus calles, siendo incapaz de percibir la belleza espiritual. Esta caracterización lo define como el arquetipo de la ceguera espiritual, aquel que solo puede ver el valor material de las cosas, encarnando así la esencia del “oro sin alma”.

El Rey Midas: La Tragedia del Toque Dorado

El mito del Rey Midas ofrece una narrativa poderosa sobre las consecuencias destructivas de la codicia y la confusión entre riqueza y valor. A diferencia de Mamón, que es una personificación del mal, Midas es una figura trágica que aprende su lección a través del sufrimiento.

El Oro que Mata la Vida

El deseo de Midas de que todo lo que toque se convierta en oro se revela como una maldición. La transformación de la comida en metal incomestible y, culminantemente, de su propia hija en una estatua inerte, simboliza la naturaleza mortífera de la riqueza cuando se convierte en fin último. El “toque dorado” no enriquece, sino que aniquila la vida, convirtiendo lo orgánico, cálido y relacional en algo frío, estéril y muerto.

Este mito es una parábola sobre la diferencia fundamental entre precio y valor. Midas, en su ceguera, desea la capacidad de generar precio (oro) ilimitadamente, solo para descubrir que ha destruido todo lo que tiene verdadero valor (vida, alimento, amor).

Contexto Histórico y Simbolismo Dual

El mito se originó en Frigia (actual Turquía) en un período (siglo VIII a.C.) de expansión comercial y la introducción de la moneda, un momento en que la relación humana con la riqueza estaba siendo redefinida 2. El oro, históricamente, ha tenido un simbolismo dual: por un lado, representa la divinidad, la inmortalidad y la perfección (como en el antiguo Egipto); por otro, la corrupción, la codicia y la ruina moral (como en la historia del becerro de oro) 3. El mito de Midas explora magistralmente esta segunda faceta.

La Reina Hada: Símbolo de la Riqueza Espiritual

En contraposición directa al “oro sin alma” de Mamón y Midas, la figura de la Reina Hada representa un orden de realidad alternativo, basado en valores etéreos, espirituales e imaginativos.

The Faerie Queene y la Alegoría de la Virtud

En el poema épico de Edmund Spenser, The Faerie Queene (1590), la Reina Hada (Gloriana) es una figura alegórica que representa la gloria, la virtud y el honor 4. Aunque raramente aparece, su corte es el centro desde el cual los caballeros parten en misiones para probar y desarrollar diversas virtudes (Santidad, Templanza, Castidad, etc.). La Reina Hada no ofrece oro material, sino la recompensa de la virtud y el honor, una forma de riqueza espiritual.

La Reina Mab y el Ideal Artístico

En la obra del poeta modernista Rubén Darío, la figura de la Reina Mab (tomada de Shakespeare) se convierte en un arquetipo de la inspiración poética y el ideal artístico 5. Mab es el “hada de los sueños”, que ofrece visiones de belleza y anhelos. Representa un escape del mundo materialista y prosaico, una puerta de acceso a una realidad superior regida por la belleza y la imaginación.

La Reina Hada, en sus diversas manifestaciones, simboliza:

•La belleza desinteresada frente a la utilidad material.

•La libertad de la imaginación frente a la esclavitud de la codicia.

•El ideal espiritual y artístico frente a la vacuidad del materialismo.

El Oro Filosófico y la Fidelidad a lo Verdadero

El concepto de “fidelidad a lo verdadero” encuentra su máxima expresión simbólica en la distinción alquímica entre el oro común y el oro filosófico. Esta distinción proporciona la clave hermenéutica para unificar los temas explorados.

Alquimia: La Transformación Interior

La alquimia, en su dimensión esotérica, no buscaba la transmutación literal de plomo en oro, sino una transformación espiritual del propio alquimista. En este contexto:

•Oro común (oro sin alma): Es el metal físico, símbolo de la riqueza mundana, la vanidad y la corrupción. Es el oro de Mamón y Midas.

•Oro filosófico (oro con alma): Es el objetivo final de la Gran Obra. No es un metal, sino un estado de perfección espiritual, de iluminación y de autorrealización. Simboliza la sabiduría, la inmortalidad del alma y la unión con lo divino 6.

La búsqueda del oro filosófico es, por tanto, la búsqueda de la propia esencia, del “tesoro interior”.

Fidelidad Creativa y Autenticidad

La “fidelidad a lo verdadero” puede entenderse como una fidelidad creativa a este oro interior, a la propia vocación y autenticidad. El filósofo existencialista Gabriel Marcel exploró profundamente el concepto de fidelidad, no como una mera constancia, sino como un acto creativo y un compromiso activo con el ser 7. Ser fiel a lo verdadero es ser fiel a uno mismo, a las propias relaciones y a los valores trascendentes que dan sentido a la existencia.

Esta fidelidad implica un acto hermenéutico constante: interpretar la propia vida para discernir entre las falsas promesas del “oro sin alma” y el llamado silencioso del “oro filosófico”.

Tabla Comparativa de Símbolos

SímboloRepresentación PrincipalRelación con el OroMundoMotivaciónResultado
MamónRiqueza como ÍdoloOro sin alma (material)Materialismo, InfiernoAvaricia, PoderEsclavitud, Ceguera espiritual
Rey MidasTragedia de la CodiciaOro sin alma (maldición)Materialismo, SufrimientoDeseo insaciableMuerte, Pérdida, Arrepentimiento
Reina HadaVirtud, Ideal ArtísticoOro con alma (espiritual)Idealismo, MagiaBelleza, Honor, InspiraciónLibertad, Virtud, Creatividad
Oro FilosóficoAutorrealización, SabiduríaOro con alma (metafísico)Espiritualidad, TrascendenciaTransformación, SentidoIluminación, Plenitud

Conclusión

El análisis de Mamón, el Rey Midas y la Reina Hada revela una constelación simbólica coherente que articula la lucha humana entre dos sistemas de valores opuestos. Mamón y Midas representan la seducción y la tragedia del “oro sin alma”: una riqueza que, al ser despojada de su conexión con la vida y el espíritu, se convierte en una fuerza destructiva y alienante. Por el contrario, la Reina Hada y el oro filosófico simbolizan la “fidelidad a lo verdadero”: la búsqueda de una riqueza interior basada en la virtud, la belleza, la sabiduría y la autenticidad.

Desde una perspectiva hermenéutica, estas narrativas no son meras fábulas morales, sino mapas simbólicos que nos invitan a interpretar nuestra propia existencia. Nos desafían a preguntar: ¿A qué “señor” servimos? ¿Qué “oro” buscamos? ¿Nuestro “toque” da vida o la petrifica? La respuesta a estas preguntas define la trayectoria de nuestra propia búsqueda del tesoro, ya sea en las minas de Mamón o en el reino etéreo de la Reina Hada.

Referencias

[1] Wikipedia. (s.f.). Mammón. Recuperado de

[2] GreekHistoryHub. (s.f. ). The Symbolism of Gold in Midas’ Story and Its Cultural Impact. Recuperado de

[3] Mazadiego Martínez, L.F. (1998 ). Mitología del oro: el oro y el sol. Recuperado de

[4] Wikipedia. (s.f. ). La Reina Hada. Recuperado de

[5] Bourhan El Din, M. (2012 ). La reina Mab: patrón arquetípico de la poética dariana. Recuperado de

[6] Ulloa, D. (2025 ). En busca de El Dorado: el oro filosófico, la autorrealización o el tesoro difícil de alcanzar. Psicoterapia junguiana on-line. Recuperado de

[7] Fernández, J.L.C. (2000 ). La hermenéutica marceliana sobre el tema de la fidelidad. Diálogo Filosófico. Recuperado de

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