¿Adónde irás ahora hombre de piedra?

En tus manos yace el último vestigio de inocencia.

Tu rostro refleja apenas la angustia que te produce la conciencia de la destrucción que llevaste a cabo.

La madre que buscaste desde niño ha muerto.

Solo quedan las tinieblas, se ha deshecho el universo

El equilibrio roto, no hay más centro.

Busca entre las cenizas de lo que tienes dentro

Tu arrepentimiento es la esperanza de este futuro incierto.

La  llama vive, nunca se desintegra, pero pasará largo tiempo para su regreso.

La añoranza de otros será su alimento por el momento, tú ya no puedes revivirla porque entre tus brazos, yace muerta.


La “Pietà” di Jago a Santa Maria in Montesanto

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