Autoras fundamentales de la literatura universal

Inicio viernes 26 de febrero de 2021

Duración de la clase: 90 minutos

Sesiones en línea a través de la plataforma Zoom

Horario: viernes 10:30 am (horario de México)

Imparte: Yolanda Ramírez Michel

Curso de aportación voluntaria

Este taller tiene como objetivo principal el compartir una visión más amplia de la literatura mediante la inclusión de obras fundamentales para la comprensión global de un sistema humano gilánico.

Cada autora nos revelará cómo consiguió realizarse en un mundo adverso a través de la escritura.

¿QUÉ APRENDERÁS EN ESTE CURSO?

En este curso tendrás un acercamiento profundo a la vida y obra de autoras fundamentales en la Literatura Universal. Integraremos visión y proyectos femeninos en el estudio de una Literatura Universal más inclusiva. Conocerás las aportaciones que hicieron con sus letras varias escritoras fundamentales. Tendrás una perspectiva histórica de cada autora y cómo influyó en su época.

METODOLOGÍA

Las clases serán por videoconferencia a través de la plataforma de Zoom. La maestra expondrá el tema y luego se podrán realizar preguntas sobre las dudas que pudieron generarse en la exposición.

Las sesiones tendrán apoyos visuales con fines didácticos.

Los alumnos recibirán antes o después de cada clase material para complementar la información. Se decide si el material se manda antes o después según sea la intención (introducir o complementar).

PROGRAMA

Hildegarda

Compositora, escritora, científica, naturalista, médica, polímata, abadesa, mística, líder monacal, y profetisa alemana. Considerada una de las personalidades más influyentes, polifacéticas y fascinantes de la Baja Edad Media y de la Historia de Occidente.

Christine de Pizan

Filósofa, poeta, humanista y escritora. Su obra más conocida es La ciudad de las damas (1405), considerada por algunas autoras como precursora del feminismo occidental y se sitúa en el inicio de la llamada querella de las mujeres, un debate literario surgido en torno a la situación de las mujeres y su defensa frente a la situación de subordinación que marcaba la época

Teresa de Ávila

Mística, poeta y escritora española. Su obra fundamental es un tratado hermético acerca del camino interior: Las Moradas.

Sor Juana Inés de la Cruz

Escritora y poeta novohispana, principal exponente del Siglo de Oro de la Literatura en español.

Para información e inscripciones, escribir a trithemiustalleres@gmail.com

El ser-dentro

José Aguilera

“El escritor reconoce la literatura como un destino”, a ella debe llegar irremediablemente, sus caminos son todos los caminos y todas las palabras; le sirve y se sirve de ella, camina por sus significados y sus signos. Las palabras le van dando vida hasta colmarlo, y de ese estado de plenitud brota, crea.

El interior lo nutre, lo aviva, le otorga movimiento, lo hace oscilar entre recuerdo e idea. Dentro de él se remueve la palabra y sus significados todos. Ahí se va gestando la obra como la vida, ya lo decía Artaud que la vida y la obra son la misma cosa. Para ser debe dejarse “Fluir en ríos metafísicos”, ser agua, dejar que las formas líquidas de los pensamientos y las ideas vayan dando cauce a su vida, hasta que el cuerpo ya no pueda contener nada, ser presa del desasosiego. Crear implica dejar de ser uno para ser todo.

El escritor debe habitar “La casa de los semejantes”, encontrarse en ella como en un espejo, saber que  existen coordenadas parecidas a las de él, vislumbrar paralelismos de ideas y emociones, reconocerse en los otros que habitan espacios similares. Debe saberse como un igual, ahí radica la unicidad, el ser único, en el descubrimiento de lo similar con el mundo.

El-ser-dentro es un movimiento perpetuo, uno debe ir constantemente al adentro, dejarse caer al fondo de sí mismo, buscar en el río de palabras y símbolos que corre en nuestro interior, ser río y fluir hacia esos abismos a veces irreconocibles, a veces intestinales, y salir de ahí siendo UNO.

En el-ser-dentro la vida se revuelve, se enloda, y de esa masa de idea y vida surge la palabra. La mirada del escritor ya no será la misma, ahora sabe cómo ver entre la espesura, sabe como caminar entre los pantanos de significados, ahora sabe cómo desenterrar la palabra de su pozo acuoso y dejarla fluir en el mundo, sabe que ha de servirle (a la palabra) porque es su destino irremediable.

Este texto surge de la clase en línea “La mística de la escritura”, como parte del taller de Fundamentos Literarios:

Lo sobrenatural humano

Pepe Aguilera, poeta filósofo, egresado de Letras Hispánicas, forma parte de la familia Trithemius, las sesiones online lo inspiran y después de cada clase nos entrega sus palabras. En esta ocasión la Maestra Yolanda Ramírez Michel impartió una sesión para mostrar cómo a lo largo de la literatura muchos autores fundamentales han manifestado en su obra una relación mística con una entidad femenina analizada por Elemire Zolla en su libro La amante invisible, estas son las palabras que nos regala Pepe.

Lo sobrenatural humano

Escuché las palabras de la maestra, la escuché hablar acerca de la amante sobrenatural, de la esencia de lo no humano y la decadencia de la Natura en la vida Humana. Esto me llevó a pensar en la separación entre la vida del hombre y la vida de la naturaleza. Pude ver cómo lo sobrenatural se va desprendiendo de la piel y se vuelve palabra sola; cómo lo pagano se va volviendo profano, poco a poco; cómo le van imponiendo ropajes, y ya sin la desnudez de su esencia se va deformando. Sentí cómo de la piel se me desprendían las palabras y se iban a un lugar lejano, un espacio dedicado mayormente a sus “significados”, y me sentí tan perdido como el Poeta-Filósofo griego que en su imposibilidad de poseer la palabra la condena, me sentí como se ha de sentir el amante desposeído de la carne, imposibilitado para amar.

Las palabras de la maestra me hicieron volver, y me dieron las posibilidades de lo mítico, del mundo mágico que se esconde en las palabras. Yo sólo podía pensar en la Zambrano hablando de cómo la carne se vuelve sustancia en la palabra; sólo podía pensar en cómo, a través de ésta, la carne se eterniza y adquiere una significación universal. Entonces recordé las ideas que giraban en mi cabeza cuando estudiaba Letras, recordé que había un hueco imposible de llenar por la razón, que había un espacio oscuro y sin forma en las ideas que me eran dadas, recordé que el entrelineas de los libros siempre contiene una significación más profunda, casi inaccesible a la razón. Recordé que las palabras son mágicas, y nos permiten unirnos con esa sustancia ancestral que nos habita.  Recordé que escribir es situarse en el origen, en el génesis de todas las cosas. Recordé que la Academia se olvida de lo sobrenatural humano para dedicarse a la palabra llana, aquella que es sólo exterior.  

Sesión del taller Fundamentos literarios, viernes de 10:30 am a 12:30 pm. Inscripciones abiertas.

Pepe Aguilera

Guadalajara (1984) Profesor de preparatoria en la U de G, Promotor de Lectura y Creación Literaria. Estudió Letras Hispánicas en la Universidad de Guadalajara, y ha trabajado como mesero, laqueador, vendedor de artesanías en el Tianguis de Tonalá, ayudante de cocina en restaurantes sin importancia, intendente en tiendas departamentales. La visión del mundo desde esas situaciones laborales le ha permitido saber cuáles deberían ser los intereses del artista, no los que persigue y se afana en conseguir, sino los que debería tener como principio existencial, esos que se esconden detrás de las palabras y sus símbolos. Renegado de las formas se reúsa a creer en la poesía actual, sin embargo la prefiere a las formas precarias del modernismo.

Las enseñanzas de Trithemius

Experiencia en un taller de Teoría Literaria que no se da en Letras Hispánicas

Por José Aguilera

Abordar la composición de las obras textuales es el quehacer de la Teoría Literaria, eso lo medio aprendí en mi paso por la facultad de Letras Hispánicas de la Universidad de Guadalajara (UdeG). Lo que no aprendí fue a acercarme a los textos desde las múltiples ópticas que existen para interpretarlos y descifrar su composición; no vimos cómo desde lo pagano se puede entender lo sacro del texto. Tampoco vimos la manera en que los astros influyen en la composición de tal o cual obra, o cómo Escorpio se vuelve agua y hace que todo fluya en el texto. No, allá nos encargábamos de juzgar desde los ojos estructuralistas, desde las arcaicas escuelas de la Europa agria y cuadrada. Ni siquiera nos acercamos al texto desde las visiones femeninas o de género.

Ahora que estoy en un reencuentro con la literatura y sus procesos, descubro, inmerso en una marea de voces, muchas visiones del mundo que nos acercan a los textos y sus autores desde los astros, la magia, los silencios y la carne. Lo esotérico se vuelve regla y ley cuando la lectura de los astros coincide con la biografía de los escritores, cuando las casas y sus ascendentes son mapas para entender la forma de ser del texto y del poeta, y nos guían por el puente tendido entre la obra y las palabras, que flotan en un éter seductor.

No. Esto no lo aprendí en Letras, lo estoy descubriendo en un taller lleno de “brujas” -dicho por ellas mismas-, un taller en el que se acercan a los textos con la curiosidad de un niño que sólo quiere saber qué se siente caer al fondo de las cosas.

Lo aprendí en un taller de Trithemius mientras la cuarentena pasa lenta y contundente.