Cuatro ideas revolucionarias acerca del origen del mundo

que nos entrega El Evangelio del Universo, conversaciones entre Lilith y el Ángel, obra de la autora Yolanda Ramírez Michel, publicado en el 2020 por la editorial Salto Mortal.

Lilith, la primera mujer

Más allá del Jardín del Edén

La mayoría conocemos la historia: un jardín perfecto, Adán, Eva, una serpiente astuta y un fruto prohibido que marcó el inicio de nuestra historia con una mancha de pecado original. Pero esa es solo una de las muchas narrativas sobre el origen. Existen otras, más antiguas y profundas, que nos ofrecen una perspectiva radicalmente distinta sobre nuestro propósito y el verdadero tejido del universo, un cosmos que, según nos cuentan, no nació de un mandato, sino de un sueño de Amor.

¿Y si la historia de la creación no fuera sobre el pecado, sino sobre un amor cósmico, una rebelión juvenil y el heroico destino de la humanidad para contener el caos? Este artículo explora cuatro de las ideas más impactantes y sorprendentes de una de esas narrativas, extraídas de la obra de la autora mexicana Yolanda Ramírez Michel: “El evangelio del universo, conversaciones entre Lilith y el Ángel”.

Escena del libro cuando Lilith y el Ángel leen el Evangelio del Universo

1. Nuestro propósito original: Fuimos elegidos para salvar al mundo

En esta versión del Génesis, la humanidad no fue creada para resolver un problema, sino que nació de un acto de amor puro en un mundo perfecto. El Padre (Pensamiento) y la Madre (Materia), en un éxtasis cósmico, se amaron. Él, como un gentil alfarero, tomó la esencia de Ella, y de una “arcilla preñada de caricias”, nos dio forma a su imagen y semejanza. Adán y Lilith nacieron en un paraíso que era el mundo entero, perfectos y sin más propósito que existir en la dicha.

Sin embargo, la armonía universal se vio amenazada. Como veremos, la canción rebelde de un joven ángel se descontroló, estallando en una energía dual y autodestructiva que amenazaba con derrumbar toda la creación. Ante el inminente apocalipsis, la Madre propuso una solución desesperada y trágica: transformar a sus hijos perfectos en el recipiente que contendría el caos. Fue una decisión agónica “confinar en sus entrañas esa energía”. Así, fuimos elegidos para un destino que no buscamos: convertirnos en un “contradictorio milagro”, albergando tanto el “infierno con sus infortunios” como “el cielo y todas sus bienaventuranzas” para proteger el universo.

“¡Oh, el hombre, dios hermoso y terrible!”, leemos en un momento de épica transición.

Esta idea presentada en la obra de la autora Yolanda Ramírez Michel, El Evangelio del Universo: Conversaciones entre Lilith y el Ángel, invierte nuestra percepción del origen. No nacemos de la culpa, sino que se nos impuso una carga heroica. Nuestra existencia misma es el acto de equilibrio que sostiene el cosmos, una responsabilidad de una grandeza trágica que nos fue conferida después de nacer del amor.

2. El origen de lo que denominamos “el mal”: no fue un pecado, fue una canción rebelde

El concepto tradicional del mal como una elección deliberada contra Dios se desvanece en esta narrativa. Aquí, el caos no nace de la soberbia, sino de un impulso creativo, de una rebelión juvenil. El protagonista es el ángel más joven, quien, cansado de los juegos celestiales, encuentra las “notas” primordiales con las que su Padre creó a los ángeles, incluyendo una nota “virgen” y prohibida.

Movido por el deseo de crear su “propio y personal concierto”, el ángel ingiere la nota. No lo hace por malicia, sino por una mezcla de curiosidad y un anhelo de autoexpresión. La fuente nos pregunta, conectando su acto con nuestra propia naturaleza: “¿han visto a los niños rebeldes soportar las consecuencias de su travesura?… ¿han visto a los hombres aferrados a su propia ruina? Somos herederos de una familia antigua y estelar”.

La consecuencia es inmediata y abrumadora. El canto del ángel, aquella canción que nos daría nuestro heroico propósito, se descontrola y propaga una energía que crea la dualidad: “El reino comenzó a cambiar…, adquirió sombra, envés, distancia, oposición. Todo recibió dos caras”. El caos, la división y lo que llamaríamos “mal” nacen de este impulso creativo que no pudo ser contenido. Esta es la energía que, al estallar, amenazó con destruir el mundo.

Esta perspectiva en el libro nos invita a reconsiderar la imperfección. No es el resultado de un acto de pura maldad, sino la consecuencia imprevista de la búsqueda de libertad y la autoexpresión, una idea que resuena profundamente con la condición humana y se aleja de la tradicional caída por soberbia.

3. La verdadera razón de Lilith: Huyó del abuso, no del Paraíso

La figura de Lilith ha sido históricamente demonizada, pero en el libro de Yolanda Ramírez Michel emerge como un arquetipo de la lucha por la igualdad y la dignidad. Su conflicto con Adán no es una disputa con Dios, sino una lucha contra la subordinación que culmina en un acto de violencia.

El miedo irracional a ser dominado comienza a crecer en Adán. Un día, esta semilla oscura da su fruto: “la poseyó por primera vez con violencia, y obtuvo de esa posesión un sombrío placer”. Este acto no lo satisface, pero le hace sentirse poderoso. Inmediatamente después, para cimentar esta nueva dinámica de dominio, le da un ultimátum, exigiéndole sumisión absoluta.

“—Lilith… tú no debes montarme. 

— ¿Qué dices, Adán? 

—Deja que yo lleve las riendas…, bájate.”

La respuesta de Lilith es una afirmación radical de su autonomía. Rechaza vivir en un “paraíso” donde su existencia está condicionada al abuso y la subordinación. Elige conscientemente el exilio antes que someterse. Su partida no es un acto de maldad, sino una declaración de que la igualdad y la dignidad no son negociables.

Esta reinterpretación es increíblemente poderosa. Lilith no es un demonio, sino una pionera de la autonomía, una figura que huye de la violencia y elige la soledad del destierro antes que renunciar a su esencia. Es un símbolo de la lucha contra un paraíso que se ha vuelto una prisión.

4. Los demonios: no son seres malignos, sino ángeles que lo perdieron todo

En nuestra cultura, los demonios son la encarnación del mal. Esta historia ofrece una visión trágica y compasiva. Los “demonios” son los ángeles que descendieron con la Madre y el primer ángel exiliado. Su transformación monstruosa no se debe a una corrupción moral, sino al sufrimiento: a la densidad de la materia, al dolor del destierro y a haber sido alcanzados por los “restos del estallido del ángel”, lo que percibieron como una injusticia cósmica que les generó un “gran rencor” contra el Padre.

Cuando reciben a Lilith, quien llega como una hermana a su reino, la acogen como “tiernos y horrendos niños”. Le explican la filosofía que han desarrollado a partir de su tragedia: al haber sido despojados de todo, han ganado lo único que importa: la libertad del miedo a la pérdida.

—Si ya no tienes nada… ¡Dejas de temer!

Esta perspectiva nos invita a mirar más allá de las etiquetas. Estos “ángeles caídos” no son la fuente del mal, sino figuras complejas moldeadas por el sufrimiento, el exilio y un profundo resentimiento. Son el símbolo de la resiliencia que puede nacer de la pérdida total, una lección que nos desafía a reconsiderar a quienes hemos juzgado como “monstruos”.

Conclusión: un universo nacido del Amor

Estas cuatro ideas tejen una cosmología radicalmente diferente. Es un viaje desde la unidad primordial, nacida de un sueño de Amor, que atraviesa la dolorosa división causada por la rebelión creativa y la lucha por la dignidad, para culminar en una nueva forma de equilibrio cuyo fulcro es la humanidad. Es una narrativa de complejidad, libertad e igualdad, muy alejada de los conceptos de pecado y castigo.

Lilith y el Ángel.

Nos deja con una pregunta final para la reflexión. Si nuestro linaje no es el pecado, sino el de ser un “contradictorio milagro” elegido para equilibrar el cosmos, ¿cómo cambia eso la forma en que vemos nuestro propio viaje por la vida?

Para que conozcas más acerca de esta renovada propuesta mítica te dejamos varias ligas:

El link de venta del libro: https://www.amazon.com.mx/Conversaciones-entre-Lilith-%C3%81ngel-Evangelio-ebook/dp/B0CRVBX9HN

La liga de la página de la FIL Guadalajara, donde queda reportada la presentación, en el 2020 de la obra El Evangelio del Universo, conversaciones entre Lilith y el Ángel, de Yolanda Ramírez Michel.https://www.youtube.com/watch?v=Bb5ZZ9OIQqo

Fragmento:

La Lilith del Evangelio del Universo

       

El Evangelio del Universo: Conversaciones entre Lilith y el Ángel, de Yolanda Ramírez Michel, fue presentado por la poeta Lucero Alcaraz el pasado miércoles 1 de diciembre del 2021 en el marco de Liberfilia. El evento se realizó en punto de las 20:00 horas en PatanAleHouse, un lugar que ya va siendo referente del compartir literario en Guadalajara, Jalisco.

De izquierda a derecha: Lucero Alcaraz y Yolanda Ramírez Michel

A continuación trascribimos el discurso con que Lucero Alcaraz presentó su experiencia con el libro, esperamos que las palabras lleguen hasta donde deban llegar, y que sean escuchadas por quienes estén listos para oír:

“Antes de comenzar, quiero agradecer a la maestra Yolanda por invitarme a participar de este lado de la mesa. Para mí es una gran emoción y un verdadero honor hablar de esta obra. Sé lo que hay detrás de un libro que se ha formado en 12 años de vida, son 12 años resumidos en 220 páginas. Son 12 años en que la vida se escribía a sí misma; son 12, como los 12 meses de un año, como los 12 signos del zodiaco, como los 12 apóstoles… pareciera un número que representa una estructura completa, un ciclo.

Los que conocemos a la maestra sabemos del sensible asombro de sus ojos con los que percibe al mundo, y de sus dones con la palabra para darle nombre a las cosas que bajan desde la tiféret (belleza) para entregárnoslo en hijos de papel. Por eso, también será siempre una responsabilidad mayor hablar de su obra.  Por la confianza, ¡gracias!

Conversaciones entre Lilith y el Ángel habla del origen del universo y de sus primeros hijos humanos: Lilith y Adán, a quienes los Dioses confiaron el rumbo de la vida. Entonces, si a través de la mitopoyesis, se nos ha otorgado su linaje, ellos son nuestros padres por excelencia, y no existe madre y padre que no haya heredado algo a sus hijos.

¿Cuál ha sido la herencia que nos han dejado a todos?

No importa si hemos escuchado hablar mucho o poco de estos personajes, en nosotros está instaurado ya su arquetipo de manera inconsciente (las historias, de tanto repetirlas, se vuelven realidad). Y ¿de qué hablan estos arquetipos contados en los mitos? ¿Dónde los hacemos presentes en nuestra vida cotidiana?

Lilith, la figura femenina, asociada al mal, a la desobediencia, al castigo y la culpa. Adán, la figura patriarcal, que somete y domina. Y por ahí, por supuesto a la segunda versión femenina, Eva; sumisa y abnegada.  Pero quiero aclarar que para hablar de lo femenino y lo masculino he de desarrollarlo como lo explica la Cábala, donde no se trata de hombre y mujer, sino de lados distintos que ambos géneros poseemos. Lo femenino como una energía que está dispuesta a recibir y lo masculino la energía del dar. En este momento ustedes me escuchan, son lo femenino porque reciben mis palabras, y yo doy mis palabras siendo la fuerza masculina. Tomando esta premisa es imposible no haber experimentado como lo femenino del mundo ha sido violentado vulnerado, culpado y oprimido, y como dice la autora: la violencia no sólo apresa al violentado, también domina a quien la ejerce. Así estos tres arquetipos tienen oscuridad y también poseen la luz. Como la autora lo cuenta a través de esta historia de nuevos comienzos, porque justamente, esta obra es eso: un reescribir la historia, o un destello de la historia original no contada, que en forma de libro es tronco, uno que intenta enderezar lo repetidos discursos interpretados de forma errónea a lo largo de tantos siglos. Y no es pretensión de la obra y menos de la autora enderezar nada. Más bien, es una consecuencia dominó de una sanación personal que influye en una sanación general.

Cambiar la historia es un acto de magia, porque el tiempo cambia su estructura lineal, y se desarrollan “metatiempos”, donde modificar el pasado escribe los nuevos futuros.

Y como dice ella; ¿quién se resiste a la fé y a la esperanza?  Ni Dios.

Este libro no tiene un carácter religioso, con ello quiero expresar que no está escrito en un sentido dogmático, más bien en un sentido mítico y de amor universal, fundamentado en diversas bibliografías, como la gran lectora que es la maestra Yolanda, por supuesto.  Esta es una historia de religar lo profundo del ser, a través del reconocimiento e integración de las sombras y las luces de cada personaje. Sin ser una denuncia ni una queja, la autora relata de manera preciosa y poética, del Génesis al Apocalipsis de la existencia.

Y es que hablar del origen es reconocer en nuestra propia historia, la historia universal. Es apropiarse de andanzas cercanas a través de personajes míticos, mirarlos y mirar a nuestro entorno inmediato; como una pequeña nota dentro de un gran pentagrama que es la vida. Y no sólo mirarlos, sino ejecutar su sonido, y escuchar como el otro ejecuta su propio sonido, sentir las vibraciones y reconocerse así mismo y al otro, como la música que se escribió en el Ein Sof (infinito) por algún prodigioso del arte.

Hablar del comienzo, es reconocer que esta vida que creemos tan nuestra es quizá más, de algún soñante, que por supuesto nos necesita para soñar. Hablar del origen, data de una búsqueda madura del ser, de recobrar una visión global cosmogónica, para la reconciliación con todo aquello que nos ha oscurecido.

La palabra, es esa semilla que siembra un sueño, todo comenzó con un sueño y todo sigue adelante también por que los sueños se multiplican sin que nada los detenga, explica la autora.  

Por último quiero compartirles algo que me ha enseñado la maestra Yolanda: maldecir la oscuridad no da más luz, prender cerillos, ¡sí! Y este libro es una antorcha.

Gracias.”

Lucero Alcaraz y Yolanda Ramírez Michel
Lucero Alcaraz y Yolanda Ramírez

Fragmento del libro:

Presentación en FIL 2020

Lilith, la primera mujer

Del arquetipo al personaje

Por Yolanda Ramírez Michel

No somos sólo un cuerpo y sus constantes biológicas, estamos conformados además y en gran medida, por un sistema energético de información que alimenta nuestro cosmos psíquico.

Existe una memoria congénita, latente y muda. Su silencio no evita que accione en nosotros patrones de comportamiento a veces incomprensibles.

En esa memoria está la clave para comprender muchos de los misterios que persistentemente nos rondan… Pulsar la tecla que contiene la información adecuada equivale a abrir una puerta: desde el sótano de la casa del alma sale, como arrojado por una potencia ineludible, el origen de una creencia. A ello le llamaremos creencia prehistórica.

Vamos por su revelación, para analizarla y reformular paradigmas.

El curso “Lilith, la primera mujer, del arquetipo al personaje” inició este jueves 22 de julio con muy buena(s) estrella(s). En el firmamento nos sonrieron los astros, bien dispuestos para la comunicación del tema, y en la tierra asistió una comunidad interesada en explorar el linaje psíquico que nos conforma.Después de la clase, much@s nos quedamos reposando sobre una nube (ahí nuestro aparato imaginario se repone del corsé, y vuela y conecta con el saber del alma…) Pasadas unas horas de haber concluido la clase, Adi Rivera, inspirada en lo que les conté acerca de la aparición de Lilith en textos sumerios muy antiguos, donde se le describe como una deidad primordial que vive en el árbol Huluppu, con una serpiente habitando sus raíces, y el nido del gran pájaro Apsu en su follaje, me mandó esta imagen como regalo precioso, y quiero compartirlo.

Entender nuestras raíces psíquicas funda conciencia.

Collage de la pintora Adriana Rivera (México)

El linaje psíquico se trasmite a través de la cultura. En cada cultura hay mitos fundacionales, cuentos que reflejan el sentir de lo humano. Cada cultura genera sus monstruos con las cosas temidas o negadas. Pero los tiempo cambian, y necesitamos revisar paradigmas disfuncionales.

Trabajar el Arquetipo, Re-pensarlo, Re-escribirlo, Re-decirlo, e Incluirlo nos permitirá Reconciliarnos con su Historia.

Te convocamos para realizar en comunidad un “ENTRAÑABLE TRABAJO SISTÉMICO”.

Si deseas unirte hay dos opciones.

Curso en vivo los jueves a las 5:00 p.m. (hora de México) $1,200 MXN/$52 USD

Acceso a las grabaciones del curso $750 MXN /$38 USD