EL “ALLA”

Por Julia Ogando Fornos

¡Mamá y la tía van a hacer chorizos!

¡Mamá y la tía van a hacer chorizos!

Eso quiere decir que pronto será Navidad. Mi primo compra una olla de barro y con papel plata forramos los conos de cartón con los que hacemos los picos de la piñata. Recortamos las tarjetas de Navidad del año anterior y las convertimos en farolitos. En la calle los vecinos atan unos cordones de lado a lado y cuelgan hebras de heno para fingir un bosque que hace mucho se fue de la ciudad.

Regreso a los chorizos, el proceso empieza con mi mamá y mi tía yendo al rastro a elegir la carne.

Es curioso, pensando en eso recuerdo el sonido del mugir y los cencerros de las vacas cuando regresaban al establo en la tarde.

La ordeña, que aún era manual, empezaba a las 7 de la mañana con sus cuidadores sentados en un banco, pellizcando una a una las ubres plenas de cada animal hasta llenar las cubetas de un líquido tibio y espumoso. La cola de vecinos se formaba poco a poco, porque si llegabas tarde ya no alcanzabas leche. Mii primo iba con el bote de latón gris y cuando llegaba a la casa mi mamá con ojo clínico dictaminaba:

-Ya viene bautizada.

A mí ese pensamiento me confundía. No entendía que clase de pecado original podían haber cometido las vacas. Por supuesto mi mamá se refería a que a la leche le habían añadido un buen porcentaje de agua, el cual estaba bien siempre y cuando no pasara de la mitad. Sea como fuera, sin pasteurizar y sin envases desechables ella se encargaba de hervir la leche, proceso de esterilización primitivo pero eficaz que además tenía el efecto colateral de formar una costra de nata a veces hasta de 2 cm de grosor. Ir a escondidas y meter el dedo en aquella especie de mantequilla para inmediatamente llevármela a la boca formaba parte de ese pequeño placer que da a los niños hacer algo que los adultos desaprueban.

Los establos se modernizaron y también fueron expulsados de la ciudad, la leche llegaba en frascos de cristal con una tapita de aluminio. Creo que por ahí en alguna tienda de Delicatessen sigue llegando así, pero yo ya solo la he visto en alguna película vieja.

Y dirá el lector, ¿y los chorizos?, le pido que disculpe mi desvío, pero el bosque de los recuerdos es así, y a veces hay que detenerse a medio camino porque se oye un ruido, o nos encontramos una fuente de la que hay que beber y…

Sí ya sé, ya sé, los chorizos…

Después de elegida la carne, era importante el pimentón en polvo, dulce y picante, siempre fresco, recién traído por alguien que acaba de llegar de “Allá”. Al abrir la lata mi mamá daba su diagnóstico según el color y el olor, para terminar dando su aprobación metiendo la yema del dedo en aquel polvo rojizo y ponerlo en la punta de la lengua.

Con la carne picada en minúsculos pedacitos, combinaba ajo, cebolla, grasa, sal y pimentón, hasta que la mezcla tenía el tono y el aroma que hacían de su receta algo único e irrepetible.

La mezcla se dejaba macerar en el refrigerador por lo menos una semana, pero cada día se freía un poco de aquella mezcla que en el “Alla” se llamaba “zorza” para ir probando como se iban combinando los sabores. ¡Qué rico era pisar las papas con el tenedor y mezclarlas con un poco de aquella mezcla!

Y si además me daban un poco de refresco… Uno para todos los niños, nada nos daba asco, nos pasábamos la botella sin pensar en virus, ni bacterias, lo importante era el líquido y la corcholata. ¡Ah la corcholata!, mis primos iban a la fondita de enfrente y cuando juntaban una bolsa hacían montañas, una enfrente de otra y como enemigos cruzados jugaban a ver quién destruía primero la del vecino con canicas lanzadas por una resortera. Yo siempre quise jugar con ellos porque lo de las muñecas no se me daba, pero las niñas no podían andar por ahí jugando a la guerra.

Pero en qué estábamos, ah sí, los chorizos.

Después de la semana en el refrigerador, de mezclarla dos veces al día la “zorza” se convertía en el relleno de los chorizos. Las tripas de cerdo lavadas hasta dejarlas transparentes, esperaban en un plato con ajo, las delgadas para el chorizo de carne y las gruesas para el de cebolla, dos o tres chorizos grandes y sustanciosos que por raros eran mis favoritos.

En el proceso trabajábamos todas, mi mamá con un embudo rellenando la tripa, mi tía, mis primas y yo calculando el tamaño del chorizo, para atarlo con dos nudos, siempre dos, para poder cortar en medio de los nudos y no romper el chorizo.

¡Extraño tanto ese trabajo comunitario! En las tardes todas salíamos al rellano de las escaleras, a bordar, tejer o remendar. Lo qué se hacía era importante, pero más importante era el intercambio diario de penas y alegrías que liberadas en el aire evitaban su concentración en el alma.

El reconocimiento que ahora se anhela, se encontraba allí, enseñando una puntada a quien no la sabía, de la labor terminada para estrenar “Algún día” y por qué no decirlo de la eterna competencia por ver quién era la que más sufría. Debo reconocer que había un equilibrio en el reconocimiento de agravios y dolencias, y todas tenían por lo menos un día de ganadoras en el sufrimiento mensual.

¡Esto es para “Algún día”! Decían. Esa frase que ahora se considera hueca, pero que conlleva el valor de la paciencia, el aprecio por el trabajo bien hecho y sobre todo la esperanza de “Algún día” será mi día, brillaré con mi obra y seré reconocida.

Mil disculpas paciente lector, estábamos en la mesa de los chorizos. Se cuentan y se colocan en una tina para llevarlos a ahumar. Todos los días por lo menos 2 veces, mi mamá hace una fogata tronando los dedos, bueno eso me parecía, todavía me asombra que haya alguien capaz de hacer fuego con un puñado de carbón y un pedazo de papel.

Hay un cuarto en la azotea, es oscuro como tiro de chimenea y huele a años de humo, allí como si fueran piezas de ropa se cuelgan los chorizos para ahumarlos ¡Sí consiguiéramos un poco de laurel como el “de Allá”, Todo es como el “de Allá”. “Allá” se mueve en la perfección de lo mítico.

Este año tocan hierbas de olor, eso sí con mucho laurel que no es como el de ”Allá. Enciende el ramo y cual chamana invocadora acerca el aromático humo a los chorizos que gotean, tic, tic, tic, hasta que deshidratados se convierten en deliciosas momias de sí mismos.

Un día fui al “Allá” y en la casa de mi abuela, había un cuarto igual, igual de oscuro, igual de ahumado, igual de oloroso.

Me sorprende el poder del recuerdo en las mujeres, trasplantadas de su infancia, llevan con ellas la memoria de su historia en el sabor de la comida, en la puntada del tejido, en las historias con las que arrullan a sus hijos.

Los hombres solo se llevan a ellos mismos, pero ellas en su delantal, llevan caminos de vida.

Jacinta

De Yolanda Ramírez Michel

Esta obra alegórica, escrita con la delicadeza de la prosa poética, trasciende las fronteras de la narración convencional y se sumerge en un mundo donde los símbolos universales danzan en un rito de significados profundos y conmovedores.

La autora ha tejido una intrincada red de elementos mágicos y atemporales. Los ogros, castillos y otros componentes extraídos de mitos y cuentos de hadas se convierten en los ladrillos con los que se construye una historia que habla del sufrimiento y la adversidad, pero también de la resiliencia y la superación. A través de las líneas de esta obra, el lector es llevado a un viaje que trasciende los límites de lo meramente anecdótico y se sumerge en las profundidades de la experiencia humana.

Jacinta, nuestra protagonista, se aleja de las imágenes convencionales de las heroínas de cuentos de hadas. No lleva zapatillas de cristal ni capa mágica, y su cabello no es un bucle de oro que brilla bajo el sol. En lugar de ello, enfrenta brujas maliciosas, lobos voraces y enemigos implacables que se cruzan en su camino. Jacinta no existe en los confines de los cuentos de la infancia, sino que su vida es tan cruda y tangible que las palabras escritas parecen insuficientes para transmitir su realidad.

El relato nos sumerge en un remolino de emociones y cuestionamientos que resuenan profundamente en el corazón del lector. ¿Quién no ha sentido alguna vez esa implacable llamada interna, un reclamo urgente que nos exige perseguir la felicidad con determinación? En este punto es donde Jacinta nos encuentra, en el nexo entre la desesperación y el anhelo, en una odisea desesperada por alcanzar la dicha y encontrar un propósito que ilumine incluso los rincones más oscuros de nuestra existencia.

Con destreza narrativa, Yolanda Ramírez Michel guía al lector a través de los giros y revueltas del alma de Jacinta. A medida que la historia se desenvuelve, experimentamos la lucha interna y externa de la protagonista. Nos vemos reflejados en sus desafíos y sus logros, en sus momentos de debilidad y en sus momentos de triunfo. La narrativa se convierte en un espejo que nos muestra las complejidades de nuestras propias vidas y las diferentes formas en que enfrentamos nuestras pruebas.

Ahora también en versión Kindle: https://www.amazon.com.mx/dp/B0CCG1BG1H?fbclid=IwAR1JviNrhkgAY2U00GlXmrDfUPU8EbkQnahYHds-4WizpLL88qsIAM81rBU

Dolor iluminado

Un poema de Rocío Barragán

Tu danza rosa morena, es tiniebla luminosa.

Eres ola que el mar arroja

en húmedas noches de azules cascadas

que habitan tu cuerpo de bosque incendiado.

Eres escalofrío y asombro

en los amantes que se miran, se reconocen

se aman, en cuevas, en laberintos, en llamas,   donde tu corazón se hunde, armonioso y cercano

 en una herida cicatrizando desnuda.

Eres un pájaro sin páramo ni jaulas

que ya sin sombra se asoma

 cantando en la enramada.

Mito transformado en fuente fértil

al surgir a cada instante de la nada.

Eres un olor a hierba fresca.

Eres Arbol de la vida, hembra embarazada

en noches de luna llena

al emerger la primavera.

Eres un sabor a vino y braza, irresistible.

Una gota de rocío alumbrando los labios.

Un beso, un sublime desvarío

volando en desenfreno.

Eres un umbral, un puente para atravesar

Penumbra y niebla.

La resurrección de la carne en la memoria       qué el éter un día 

grabó en el corazón de los amantes.

Reconozco tu aliento.

Eres pasión sagrada.

Dolor iluminado.

Gracias, Rocío Barragán, por llevar al taller de Biográficas iluminados poemas.

Un texto de Julia Ogando

¿Adónde irás ahora hombre de piedra?

En tus manos yace el último vestigio de inocencia.

Tu rostro refleja apenas la angustia que te produce la conciencia de la destrucción que llevaste a cabo.

La madre que buscaste desde niño ha muerto.

Solo quedan las tinieblas, se ha deshecho el universo

El equilibrio roto, no hay más centro.

Busca entre las cenizas de lo que tienes dentro

Tu arrepentimiento es la esperanza de este futuro incierto.

La  llama vive, nunca se desintegra, pero pasará largo tiempo para su regreso.

La añoranza de otros será su alimento por el momento, tú ya no puedes revivirla porque entre tus brazos, yace muerta.


La “Pietà” di Jago a Santa Maria in Montesanto

Diez esferas brillan para Salto Mortal

Por Yolanda Ramírez Michel

Diez años de vida, Salto Mortal, diez ciclos del sol.

¿Podemos acaso imaginar diez esferas refulgentes acomodadas en un cierto orden revelador de portentos creativos?

Podemos.

La primera esfera, algo que brilla en lo más alto…

Kéter

Un día, hace poco más de diez años, Roberto García soñó este proyecto. No podemos entrar de lleno ahí, en su mente de aquel momento, porque tal vez ni él mismo recuerde con claridad ¿o sí?, ¿qué big bang mental explotó dentro de ti, Roberto, para iniciar su vertiginosa marcha hasta este día?

En el árbol de la vida de la cábala la esfera más alta es Kéter, la corona, cosmos de posibilidades dadas al hombre por efectos del misterio inevitable que nos ronda. Ahí inicia todo, con un sueño, algo que en un principio es inasible, invisible, incontenible.

Hokhmah

Aquel sueño fluyó como un chorro impetuoso de anhelos que se daban vida a sí mismos. Como la emisión viril de simiente que no puede ya contenerse. Yo aventuro con imaginación mística lo que fue un día sólo rayos del sol de una idea. Rayos regando con vida una tierra.

Binah

Todo sueño requiere un receptáculo, ¿a dónde van a parar los sueños cuando no los garabateas apresuradamente en un papelillo, o algún cuaderno…, o los cuentas a tus más cercanos confidentes, para que la voz les de consistencia? Tratándose de Roberto, seguramente fue en una de esas noches en que el dios Baco podía bautizar un arrojo tal. Y casi puedo verlo, al amparo de la luna, que acompaña a los que sueñan despiertos, charlando con su voz profunda acerca de este Salto de malabarismo supremo que es tener una editorial en tiempos de afrenta al libro.

Hesed

Su corazón de quijote, amoroso, aunque mire con el ceño fruncido, se dio de lleno a la causa, el nombre de la editorial lo tomó de su primer libro de poesía: Salto Mortal.

Como editor publicó un primer libro en el recién nacido sello: Ráfaga Sun, de Iván Merma, poemario de fronteras verbales, que le anunció como un amigo secreto: sí se puede. Y si se podía había que lanzase más lejos.

Geburáh

Entonces entré yo, a partir de este punto puedo saber con certeza lo que ha pasado. Roberto me invitó a participar en la editorial porque vio el rigor con que atendí la edición de Grimori Mundi. Geburáh es el rigor, el rigor para dar a las causas la debida atención.

Tiferet

Y así, gracias al rigor y la dedicación extrema, nació una de las características de Salto Mortal: la belleza. Queríamos hacer libros bellos, que pudieran enfrentar el mal tiempo de esta modernidad tecnócrata, libros que dieran placer a la mirada, que pudieran gozarse no sólo por la lectura, sino por su misma existencia como objetos que vincularan el encanto de lo interno y lo externo. Libros que diera gusto verlos. Cuidados en su interior con el amor a cada palabra, y cuidados en su exterior también, para enfrentarse el mundo desde una portada. Gracias al trabajo en equipo dimos a cada libro un rostro. Agradezco a Mario, Paulina, Jorge y Marts por brindarse a la causa con su don para el diseño. Y a Lucero Alcaráz, que reporta siempre las andanzas de este reino.

Netzah

Y llegaron de a poco los autores con sus propios sueños a cuestas, cuentos, poesía, novelas, ensayo, llegaron a sumarse a una cruzada a favor de la literatura, y el alumbramiento portentoso de los libros se multiplicó año tras año, tanto que durante la pandemia la editorial no detuvo su ascenso, antes fue en el 2020 cuando se dieron a luz libros que pujaron por nacer contra viento y marea, libros que encontraron su presupuesto con preventas y otras industrias creativas.

Hod

La palabra tuvo entonces un reino. Y el reino se dio a la palabra, y hubo esplendor en el reino, y la manifestación de aquel sueño en la corona de la cabeza de Roberto García ya era una multiplicación de sueños no sólo suyos, sino de muchos. Autores nacionales e internacionales llegaron a engalanar una lista de talentos.

Yesod

Para realizar todo esto fue necesario que se conjuntaran los recursos. El principal recurso fue el tiempo que Roberto y yo hemos dado sin contabilizar regalías. Luego están los recursos económicos que han salido, poco de las ventas de los libros, mucho del propio bolsillo de Roberto, y también de los autores que acompañan la publicación con el entendimiento de que la patria de los libros hoy está en mutación y hay que encontrar el modo de que los hijos de papel nazcan.

Malkhut

Malkhut es todo lo que aterrizó en buena tierra, nombres que son personas cuyos sueños se volvieron cofres de papel. Personas de carne y hueso que materializaron sueños gracias a Salto Mortal. Nombro según se fueron publicando sus libros: Iván  Merma, Sihara Nuño, Javier Rizo, Anna Esthela Cruz, Carlos Enrigue Zuloaga, Ulises Lavenant, Víctor Manuel Pazarín, Andrés Pacoe, Bonifacio Padilla, Gabriel Martín, Abril Medina, Luis Armenta Malpica, Adriana Peregrina, Diego Alejandro Pérez, Iván Ballesteros, Eréndira Corona, Mónica Shüler, Silvia Quezada, Benito Rojas Guerrero, Rosalba Eunice Ahued, Raquel Lanseros, Alejandro Aquino, Martha Torres, Melisa Castro, Lilia Morales, Mauricio Ramos, Gloria Torres, , Pepe Ochoa, Jonás Laya, Daniel Zárate, Elsa Cross, Angelina Rodríguez Arévalo, Cristi Flores, Luis Rivera Izábal, Lourdes Carmona, Nancy Xalli Galaviz, Ana Marí Vargas, Renata Armas Bermejo, Ana Olivia Cortez, Hilda Cárdenas, Renata Armas Bermejo, Claudia Selene Cázeres Castro, Iván Alatorre, María Estela Valencia, Marcela de la Paz, Aroddi AndradE, Silvia Verónica, Javier López Beas, Cesar Enrique Silva, Johana Fabiola Sendis Rodriguez, Fanny Enrigue y Edgar Borges. Y en arte gráfico: Pedro Rafael Becerra, José Luis Malo, Mario Gasca, Sebastián Okami, Irlett Yeraldy Alfaro Villanueva, Angela Arismendi-Pardi, Juliana Frías. Y los autores de la comunidad Trithemius que han participado activamente en varias antologías, sería muy largo nombrarlos a todos, que son muchos.

Durante la celebración se anunciaron las próximas novedades, entre ellas Figuras, de Edgar Borges, publicado en varios países con el aplauso general de sus lectores y críticos.

Además, entre las novedades, se anunciaron los poemarios Revelaciones, de Yolanda Ramírez Michel, y Manía, de Fanny Enrigue, junto con la biografía que Alejandro Aquino realizó de Mauricio Garcés.

Y esperamos seguir creciendo, para dejar semillas que lleven al futuro nuestro cariño y dedicación por la causa del libro.

Evento de aniversario.

Convocatoria Taller “Biográficas en Ajijic”

Auspiciado por la Asociación Lissas Legacy A. C.

Con el apoyo del Centro para la Cultura y las Artes de la Ribera y Secretaría de Cultura de Jalisco

Convocamos a la comunidad de la Ribera de Chapala y zonas aledañas a participar en el taller literario Biográficas, que será impartido por la escritora Yolanda Ramírez Michel PhD. en Ciencias de la Educación, poeta, ensayista y editora.

Este taller consta de 6 sesiones impartidas de 12:00 a.m. a 2:00 p.m. los siguientes sábados: marzo 25; abril 29; mayo 27; junio 24; julio 29; agosto 26.

En qué consiste el taller:

• Estrategias y herramientas diseñadas para detonar, no sólo la escritura, sino recuerdos significativos y procesos sanadores.

• Exploración de dinámicas de lectura y escritura que favorezcan la recuperación del sentido de trascendencia.

¿Para quién es este curso-taller?

•Para quienes desean escribir su vida o la de alguien más. Pueden ingresar jóvenes y adultos interesados en la escritura.

Debido a las características de la metodología, tendrá cupo limitado, si tienes interés en el mismo te sugerimos envíes la información a la brevedad. El ingreso es gratuito, para inscribirse se solicita carta de motivos y compromiso.

Adjuntamos bases para la carta de motivos y compromiso.

Nombre, contacto (cel y correo), identificación oficial.

Ejemplo de carta:

Tengo interés en este taller debido a (la persona interesada aporta sus motivos particulares). Me comprometo a asistir al taller en el horario regular y los días indicados en la convocatoria en el entendido que dos faltas generan automáticamente la baja de mi inscripción (esto con el fin de que alguien más aproveche este lugar).

Se les solicitará aportaciones voluntarias mensualmente para insumos como café, viandas y generales.

El CV de la maestra Yolanda se cita a continuación.

Doctora en Ciencias de la Educación por la Universidad Santander (UNISAN), Yolanda Ramírez Michel es poeta, ensayista, escritora, editora, maestra y promotora cultural en el área de la lecto escritura. Tiene publicados 16 libros para niños, jóvenes y adultos en varios géneros, así como varias antologías de poesía, narrativa y cuento navideño a su cargo. Para más información se sugiere visitar su página web o su canal de YouTube.

Página web www.yolandaramirezmichel.com

Canal de YouTube: Yolanda Ramírez Michel  https://www.youtube.com/channel/UC3tcJM2Su7aTJgoalK168lQ

Temas

1.- ¿Por qué escribir la vida? Varias formas de contar experiencias personales

2.- El linaje familiar, voluntad de memoria (práctica para detonar recuerdos significativos)

3.- La fotografía, el cumpleaños, huecos en la memoria familiar (teoría y práctica)

4.- Impresiones perdurables conquistan la palabra (ejercicio de sensibilización). Estructuras de la narrativa autobiográfica (teoría)

5.- Compartir procesos. Volver al pasado para verlo con ojos nuevos, rompamos paradigmas (teoría y práctica)

6.- Los animales de la intuición y el heroe interno. Cosas que son casas (teoría y práctica)

7.- Sublimar la vida por la escritura. Presentación de textos al público en general

Taller presencial en CCGG (Chapala, Jalisco)

Convocatoria para ingreso al taller literario “Biográficas”

Auspiciado por la Asociación Lissas Legacy A. C.

Con el apoyo del Centro Cultural González Gallo y Secretaría de Cultura de Jalisco

Convocamos a la comunidad de la Ribera de Chapala y zonas aledañas a participar en el taller literario Biográficas, que será impartido por la escritora Yolanda Ramírez Michel PhD. en Ciencias de la Educación, poeta, ensayista y editora.

Este taller consta de 7 sesiones impartidas de 11:00 a.m. a 1:30 p.m. los siguientes viernes: marzo 17; abril 28; mayo 12; junio 9; julio7; agosto 4 y 18.

En qué consiste el taller:

• Estrategias y herramientas diseñadas para detonar, no sólo la escritura, sino recuerdos significativos y procesos sanadores.

• Exploración de dinámicas de lectura y escritura que favorezcan la recuperación del sentido de trascendencia.

¿Para quién es este curso-taller?

•Para quienes desean escribir su vida o la de alguien más. Pueden ingresar jóvenes y adultos interesados en la escritura.

Debido a las características de la metodología, tendrá cupo limitado, si tienes interés en el mismo te sugerimos envíes la información a la brevedad. El ingreso es gratuito, para inscribirse se solicita carta de motivos y compromiso.

Adjuntamos bases para la carta de motivos y compromiso.

Nombre, contacto (cel y correo), identificación oficial.

Ejemplo de carta:

Tengo interés en este taller debido a (la persona interesada aporta sus motivos particulares). Me comprometo a asistir al taller en el horario regular y los días indicados en la convocatoria en el entendido que dos faltas generan automáticamente la baja de mi inscripción (esto con el fin de que alguien más aproveche este lugar).

Se les solicitará aportaciones voluntarias mensualmente para insumos como café, viandas y generales.

El CV de la maestra Yolanda se cita a continuación.

Doctora en Ciencias de la Educación por la Universidad Santander (UNISAN), Yolanda Ramírez Michel es poeta, ensayista, escritora, editora, maestra y promotora cultural en el área de la lecto escritura. Tiene publicados 16 libros para niños, jóvenes y adultos en varios géneros, así como varias antologías de poesía, narrativa y cuento navideño a su cargo. Para más información se sugiere visitar su página web o su canal de YouTube.

Página web www.yolandaramirezmichel.com

Canal de YouTube: Yolanda Ramírez Michel  https://www.youtube.com/channel/UC3tcJM2Su7aTJgoalK168lQ

Temas

1.- ¿Por qué escribir la vida? Varias formas de contar experiencias personales

2.- El linaje familiar, voluntad de memoria (práctica para detonar recuerdos significativos)

3.- La fotografía, el cumpleaños, huecos en la memoria familiar (teoría y práctica)

4.- Impresiones perdurables conquistan la palabra (ejercicio de sensibilización). Estructuras de la narrativa autobiográfica (teoría)

5.- Compartir procesos. Volver al pasado para verlo con ojos nuevos, rompamos paradigmas (teoría y práctica)

6.- Los animales de la intuición y el heroe interno. Cosas que son casas (teoría y práctica)

7.- Sublimar la vida por la escritura. Presentación de textos al público en general

Cinco monstruos en la gruta

Trithemius comparte con orgullo los talentos que se acercan a la comunidad. Este es otro ejercicio acerca de los sueños y su portentoso despliegue de fantasías (¿o acaso de verdad?).

Imagen Mafe Izaguirre

Cinco Monstruos en la gruta

Por Mafe Izaguirre

Yo no sé el porqué sueño. Sin embargo, sueño siempre. Voy despierta. Voy dormida. Sueño siempre que imagino, con los sucesos pasados, con diálogos inconclusos, con las personas que quiero. Sueño también con nostalgia, volver a ver a los míos, abrazarnos, cantar juntos, como lo hacíamos antes, sin excusas, los domingos. Sueño cosas increíbles. Cuando cierro los ojos. Sueño. A veces duermo profundo. A veces viajo a otros mundos. Otros tiempos. Otras versiones. Otros yo. Otras formas de realidad. 

Sueño como una película, con sonido y en colores. Sueño que vuelo. Sueño instrucciones para volar. Sueño que soy: pájaro, robot, gigantes. Sueño también con mis monstruos, son horrendos, conocidos. Quizás demasiado famosos. Quizás demasiado monstruosos. Ellos salen de una gruta, saludándome a lo lejos. No se parecen a nada. Son míos, los recuerdo. 

Sueño con seres abstractos, que me muestran sus verdades. Sueño con mis propios retos, mis rituales, mis procesos. Cuando sueño estoy despierta. Trato de memorizar. El último sueño que tuve, repetía cinco cosas, una cosa en cada dedo. Repetía y repetía, como sabiendo el olvido. Sueño que libro batallas, que me escapo, que trasciendo. Sueño mucho y no descanso. Abro los ojos y sueño. Traigo cosas a este mundo, las construyo, las escribo. Los sueños se me desbordan.

Sueño con un mundo suave, con sanar, con mis lobos. Sueño que tengo herramientas, códigos, playas y claves. Sueño con el inframundo, con el mal, con el vacío. Soñar ha sido una fuerza, un laberinto, un refugio. Sueño casi todo el tiempo. Despierto poco. Me aburro. Sueño con mi paz interna, con un jardín, con un perro. Con la mirada trasera, completa, satisfecha. Sueño con todas mis vidas. Con la posibilidad. Sueño mucho, sueño y sueño. Sueño con mi libertad, sueño.  

Mafe Izaguirre

Puedes conocer más acerca de esta autora en su página: mafeizaguirre.com

Onírico

Por Ana María Villegas Nungaray

A veces sueño, que sueño,

otras sueño que soy la bella durmiente

y sueño que sueño cien años.

A veces vuelo en mis sueños,

galopando un rinoceronte alado.

Sueño, con un sueño pesado

que me transporta a galaxias

que no he explorado.

Me sueño gigante,

y me sueño pluma que alcanza sueños,

sueños que vuelan

en avioncitos de papel satinado

Sueño, que sueño, locuras con causa,

que causan estragos en mis sueños desvelados

Sueño que bailo en tutú rojo,

y que toco la guitarra en la montaña

Sueño que habló mil idiomas

Y también me sueño transformada en flama.

Sueño que viajo por portales del tiempo,

llevando mis sueños bajo el brazo.

Sueño que me como las nubes,

 que bebo bruma, y que lloro brisa.

Sueño que las estrellas son aretes,

Y sueño que los cometas son mi casa.

Este poema fue otro de los ejercicios de Trithemius Talleres Literarios que realizamos en la clase de Biográficas. En base a la lectura del libro Willy sueña, de Anthony Browne, se les solicitó que dieran seguimiento a su propia secuencia onírica, cada texto fue una gratísima sorpresa de talento. Aprendemos acompañados por los grandes, seguimos sus pasos como un homenaje. Seguiremos compartiendo.

Acá te dejamos el cuento con que dimos seguimiento a este ejercicio.

Apenas un sueño

En Trithemius Talleres Literarios nos gusta que los grandes nos provoquen a escribir. Les compartimos hoy uno de los textos escrito por Maritza Flores Hernández a raíz de un ejercicio juguetón con el libro Willy el Soñador, de Anthony Browne, gran clásico del género Libro Álbum.

A veces sueño que estoy despierta en un espacio malva

converso con seres de otras dimensiones

declamo baladas a finas mariposas

evado a crueles perseguidores

mi aliento canta

sobrevuelo cerros de agua.

A veces me sueño de cuerpo, toda entera

nadando en la lejanía incalculable…

complacida,

mi rostro en escorzo

—de ojos enormes, oblicuos, desiguales—,

me mira risueño, y se traga la mar.

Suspensa aurora aclara

ante ninfas recién descubiertas

de briales alunados y pecas vitales.

A veces soy libélula azul

alumbradora de oscuros pastizales

donde andan los niños y sus buenos padres

enviando señales a los extraterrestres

a fin de que no yerren, y marchen a otra parte.

A veces sueño muchos sueños

siempre llena de silencios

dormida de día, avispada en las noches

diviso el gozoso misterio

sabiendo que soy apenas un sueño

plausible sólo en vigilia.

Maritza Flores Hernández