Los Reyes Magos

El viaje de los reyes magos, Basílica de Ravenna Sante Apollinare Nuovo

Una buena noticia, los Reyes Magos sí existen, y están más cerca de lo que te puedes imaginar. La primera etapa de la creencia es la literal, y nunca es recomendable quedarnos en un nivel tan mínimo y simple. El siguiente nivel en la hermenéutica es el significativo, ¿qué significa para ti, en lo personal, una historia?, ese plano nos “conecta” emocionalmente. El tercer nivel es el de información y códigos colocados ahí para una comprensión superior, pasas del simple yo personal al yo social e incluso cósmico. La comprensión superior es el cuarto nivel, donde unificamos los estados anteriores sin oponerlos. Es el nivel anagógico (anagogía es una palabra de origen griego que alude a una “subida” o “ascensión”. Platón utilizó el verbo αναγηιν cuando se refería al realzar las cosas hacia el topos uranos o mundo de las ideas, en donde suponía todo se originaba). Este cuarto nivel permite a la lectura ser un proceso integrador, y no segregador.

Los Reyes Magos sí existen... pero no te quedes en lo literal.

En un primero momento el niño cree en los Reyes Magos como algo literal, pasa el tiempo y los niega, si le interesa al ser adulto informarse de dónde viene la tradición, pasa al tercer nivel, entonces sabe que sí existen, no de la manera que pensaba, sino de una manera SUPERIOR, interna y anímica.

En los talleres de Trithemius te apoyamos para que leas desde esa dimensión superior.

Si te interesa acercarte a la comunidad, por aquí te dejamos un video de muestra:

El Tarot de don Quijote 78 arcanos

Diciembre del 2021 es testigo de la segunda edición del Tarot de don Quijote, 78 arcanos, de Yolanda Ramírez Michel, con ilustraciones de la artista visual jalisciense Adi Rivera.

Edición especial

Ramírez Michel aclara: “…no estamos en El Tarot de Don Quijote pretendiendo imitar al tarot de Marsella con algún ajuste estético. Este es El Tarot de Don Quijote, y cada uno de los arcanos respeta la esencia del tarot, mas no la representación iconográfica del tarot de Marsella… […] cada imagen es una esencia, y lo que nos interesa es expresar la esencia”.

¿Cuál es la gran sabiduría que ambas obras pueden ofrecernos? Esta obra aporta respuestas en muchos sentidos y es además sumamente amena.

El libro contiene 78 capítulos explorando las semejanzas y relaciones que contiene el libro de Cervantes con los Arcanos Mayores, los Arcanos Menores y las Figuras de la Corte. Este es un acercamiento a las posibilidades simbólicas del Quijote, y a las fuerzas arquetípicas contenidas en el ancestral libro de imágenes denominado actualmente Tarot.

La Lilith del Evangelio del Universo

       

El Evangelio del Universo: Conversaciones entre Lilith y el Ángel, de Yolanda Ramírez Michel, fue presentado por la poeta Lucero Alcaraz el pasado miércoles 1 de diciembre del 2021 en el marco de Liberfilia. El evento se realizó en punto de las 20:00 horas en PatanAleHouse, un lugar que ya va siendo referente del compartir literario en Guadalajara, Jalisco.

De izquierda a derecha: Lucero Alcaraz y Yolanda Ramírez Michel

A continuación trascribimos el discurso con que Lucero Alcaraz presentó su experiencia con el libro, esperamos que las palabras lleguen hasta donde deban llegar, y que sean escuchadas por quienes estén listos para oír:

“Antes de comenzar, quiero agradecer a la maestra Yolanda por invitarme a participar de este lado de la mesa. Para mí es una gran emoción y un verdadero honor hablar de esta obra. Sé lo que hay detrás de un libro que se ha formado en 12 años de vida, son 12 años resumidos en 220 páginas. Son 12 años en que la vida se escribía a sí misma; son 12, como los 12 meses de un año, como los 12 signos del zodiaco, como los 12 apóstoles… pareciera un número que representa una estructura completa, un ciclo.

Los que conocemos a la maestra sabemos del sensible asombro de sus ojos con los que percibe al mundo, y de sus dones con la palabra para darle nombre a las cosas que bajan desde la tiféret (belleza) para entregárnoslo en hijos de papel. Por eso, también será siempre una responsabilidad mayor hablar de su obra.  Por la confianza, ¡gracias!

Conversaciones entre Lilith y el Ángel habla del origen del universo y de sus primeros hijos humanos: Lilith y Adán, a quienes los Dioses confiaron el rumbo de la vida. Entonces, si a través de la mitopoyesis, se nos ha otorgado su linaje, ellos son nuestros padres por excelencia, y no existe madre y padre que no haya heredado algo a sus hijos.

¿Cuál ha sido la herencia que nos han dejado a todos?

No importa si hemos escuchado hablar mucho o poco de estos personajes, en nosotros está instaurado ya su arquetipo de manera inconsciente (las historias, de tanto repetirlas, se vuelven realidad). Y ¿de qué hablan estos arquetipos contados en los mitos? ¿Dónde los hacemos presentes en nuestra vida cotidiana?

Lilith, la figura femenina, asociada al mal, a la desobediencia, al castigo y la culpa. Adán, la figura patriarcal, que somete y domina. Y por ahí, por supuesto a la segunda versión femenina, Eva; sumisa y abnegada.  Pero quiero aclarar que para hablar de lo femenino y lo masculino he de desarrollarlo como lo explica la Cábala, donde no se trata de hombre y mujer, sino de lados distintos que ambos géneros poseemos. Lo femenino como una energía que está dispuesta a recibir y lo masculino la energía del dar. En este momento ustedes me escuchan, son lo femenino porque reciben mis palabras, y yo doy mis palabras siendo la fuerza masculina. Tomando esta premisa es imposible no haber experimentado como lo femenino del mundo ha sido violentado vulnerado, culpado y oprimido, y como dice la autora: la violencia no sólo apresa al violentado, también domina a quien la ejerce. Así estos tres arquetipos tienen oscuridad y también poseen la luz. Como la autora lo cuenta a través de esta historia de nuevos comienzos, porque justamente, esta obra es eso: un reescribir la historia, o un destello de la historia original no contada, que en forma de libro es tronco, uno que intenta enderezar lo repetidos discursos interpretados de forma errónea a lo largo de tantos siglos. Y no es pretensión de la obra y menos de la autora enderezar nada. Más bien, es una consecuencia dominó de una sanación personal que influye en una sanación general.

Cambiar la historia es un acto de magia, porque el tiempo cambia su estructura lineal, y se desarrollan “metatiempos”, donde modificar el pasado escribe los nuevos futuros.

Y como dice ella; ¿quién se resiste a la fé y a la esperanza?  Ni Dios.

Este libro no tiene un carácter religioso, con ello quiero expresar que no está escrito en un sentido dogmático, más bien en un sentido mítico y de amor universal, fundamentado en diversas bibliografías, como la gran lectora que es la maestra Yolanda, por supuesto.  Esta es una historia de religar lo profundo del ser, a través del reconocimiento e integración de las sombras y las luces de cada personaje. Sin ser una denuncia ni una queja, la autora relata de manera preciosa y poética, del Génesis al Apocalipsis de la existencia.

Y es que hablar del origen es reconocer en nuestra propia historia, la historia universal. Es apropiarse de andanzas cercanas a través de personajes míticos, mirarlos y mirar a nuestro entorno inmediato; como una pequeña nota dentro de un gran pentagrama que es la vida. Y no sólo mirarlos, sino ejecutar su sonido, y escuchar como el otro ejecuta su propio sonido, sentir las vibraciones y reconocerse así mismo y al otro, como la música que se escribió en el Ein Sof (infinito) por algún prodigioso del arte.

Hablar del comienzo, es reconocer que esta vida que creemos tan nuestra es quizá más, de algún soñante, que por supuesto nos necesita para soñar. Hablar del origen, data de una búsqueda madura del ser, de recobrar una visión global cosmogónica, para la reconciliación con todo aquello que nos ha oscurecido.

La palabra, es esa semilla que siembra un sueño, todo comenzó con un sueño y todo sigue adelante también por que los sueños se multiplican sin que nada los detenga, explica la autora.  

Por último quiero compartirles algo que me ha enseñado la maestra Yolanda: maldecir la oscuridad no da más luz, prender cerillos, ¡sí! Y este libro es una antorcha.

Gracias.”

Lucero Alcaraz y Yolanda Ramírez Michel
Lucero Alcaraz y Yolanda Ramírez

Fragmento del libro:

Presentación en FIL 2020

Mecenas de la cultura

¿Es caro un libro? No, si tomas en cuenta la cadena de personas implicadas en la minuciosa elaboración de un material valioso (no hablo de los libros exprés, entiéndaseme que dejo fuera todo facilismo autoral y editorial), el libro atendido por profesionales con vocación no es caro. Tras ese objeto rectangular, lleno de páginas hay un mundo que no imaginas… cantidad de lecturas, revisiones, desvelos en investigación de datos, correcciones, dificultades con diseño, pruebas para comprobar que de la pantalla al papel no han hecho de las suyas los ciberduendes… y más.

No, el libro definitivamente no es caro, y si tú no compras libros porque cierta cantidad de pesos te parecen mucho, pero en cambio sí que te los gastas sin chistar en alguna comida que te suma grasa y colesterol, cuyos residuos se van por la cañería… mal caso, ¿no? El libro no es bien efímero (si lo lees, por supuesto), se queda como nutriente de algo más grande, tu psique, tu visión del mundo, tu aparato imaginario fortalecido, tu capacidad para generar con una historia reflexiones profundas, y más…

No, un libro no es caro, cuesta menos que algunos zapatos que usas poco por finos, menos que una prenda de marca, menos que una salida de domingo al cine y a cenar, menos que muchas cosas. Además, comprar un buen libro (aclaro eso de BUEN libro, porque desgraciadamente, ya Borges lo decía, nos inundan autores y ediciones mediocres), un buen libro no es sólo un objeto, es un mundo. Y aún más, te vuelves con ese acto de compra un moderno mecenas de la cultura, que urgentemente necesita el apoyo multitudinario para fortalecer sus dones.

No digo que compres un libro en lugar de alimento para tu despensa básica, si estás en ese trance, hay bibliotecas, y libros usados baratos que pueden habitar en tu casa sin que afecten tu economía, pero, si tu economía te permite comprar un buen libro, apoya la emergencia de autores que trabajan en serio por la literatura, y toma nota, puedes adjudicarte con esta acción la cualidad no sólo de lector, sino también de MECENAS.

Yolanda Ramírez Michel

Una promesa que vence la muerte

Por Yolanda Ramírez Michel

Las fronteras no existieron siempre, son cosas de los hombres y su separatismo, pero qué le vamos a hacer, hoy por hoy necesitamos pasaporte y visa para cruzar por el gran cuerpo de nuestra tierra.

Cada cruce de aduana trae consigo aparejada también otra lengua. Kristina Trejo habla español con un levísimo acento, el acento nos da gracia, es como escuchar nuestra palabra cotidiana en otra clave musical. Kristina pasó muchos años en California, de ahí que el inglés quedó como un eco perceptible en la dulzura de su español perfecto. Su corazón, a mi manera de ver, ya integró dos patrias.

Ya les había hablado con anterioridad de Kristina (al final de esta entrada les dejo el link) converso con ella los domingos antes de que toque el piano para los comensales del restaurante Casa Linda.

Kristina Trejo y su piano portátil

Uno de esos domingos me contó que su madre había vuelto del más allá para cumplir una promesa hecha en vida.

Hoy es Día de Muertos, y estas cosas valen la pena contarse cuando tenemos muy presentes las fronteras entre el más allá y el más acá. Son fronteras que a veces se cruzan sin visa ni pasaporte…

Cuando Kristina tenía ocho años, encontró una caja con instrumentos curiosos. Por aquella época, en California, la técnica del batik estaba en boga. La caja contenía cera, algunos cazos para derretirla, extraños “pinceles” y otras curiosidades que sólo los amantes del batik conocen.

Dianne, la madre de Kristina, había dejado de hacer batik cuando ella nació, quiero imaginar que fue la precaución… (el batik es una técnica de teñido por reserva, se derrite la cera y la parafina, con ello se cubren los espacios que deseamos apartar del color, la mezcla debe estar hirviendo, es un proceso que requiere mucha concentración y cuidado). No voy a explicar la técnica, sólo lo necesario para que se entienda cuán mágico es el cumplimiento de una promesa.

Batik

Kristina fue entonces semejante a esos niños que descubren cofres con tesoros en armarios de un desván o un ático. Dianne ya no hacía batik, pero los muros de la casa lucían varias de sus antiguas obras de arte. Kristina creció mirando esas paredes cubiertas con tapices de colores y formas craqueladas que le invitaban a mundos de simetrías inquietantes.

El caso es que, ante la caja, lo que se anunció al contemplar el revoltijo de herramientas polvorientas, fue un sueño muy concreto, algo se elevó entonces, como el humo de una cazuela donde burbujea la cera, y penetró en el alma de Kristina. Deseaba aprender, deseaba usar aquellas herramientas para pintar también paisajes a la medida de un sueño. Quien ha conocido la ilusión que detona un sueño, quien ha sabido de repente que ahí está algo a lo que quiere dedicarse toda la vida, comprenderá el estupor de aquella niña ante una brillante promesa de creatividad sin límites.

Pero era muy pequeña, tendría ocho años, y aunque nunca es temprano para descubrir un sueño, ni hay edad paradigmática para que la vida nos presente la vocación (que generalmente nos la presenta muy pronto, pero no le hacemos caso…), Dianne dijo a su hija:

-Ahora no puedo enseñarte, pero te prometo hacerlo cuando cumplas dieciocho años.

Y fue una promesa de esas que escuchan los ángeles.

El tiempo pasó, Kristina perdió a su padre (ya les conté de ello en otra entrada). Kristina dejó de ser una niña, pero aún era muy joven, cuando el mismo mal de Ernesto Trejo cayó como un negro agüero sobre Dianne.

Y de nuevo: el silencio y la ausencia de explicaciones claras para la joven. Ante un diagnóstico terminal Dianne sólo dijo a Kristina: “encontraron algo en mi cabeza.”

¿Cuántas cosas pueden encontrarse en la cabeza? Ni cuando era niña, ni ahora que era una joven, la gente quería hablar directamente de los males. Parecían creer que el ocultarlos podría hacerlos desaparecer. Quien ha vivido ese desasosiego, el de no saber, el de inventarse historias a la medida del rostro demacrado de los seres amados, sabe que es aún peor el secretismo, que la verdad.

Dianne partió cuando Kristina tenía diecisiete años. ¿Cómo iba a cumplir aquella antigua promesa?

El tiempo comenzó a ser un fardo, un peso, un desasosiego, Kristina había perdido la sonrisa, la chispa que nos hace saltar de la cama para vivir el nuevo día como un cervatillo despreocupado.

Hasta que, cumplidos los dieciocho, Kristina tuvo un sueño muy vívido: soñó su taller para pintar batik, soñó todos y cada uno de los implementos necesarios para volverse profesional en el arte de pintar con cera, y no era sólo lo soñado, sino lo sentido en el sueño, era volver a los fuegos artificiales que de niña sintió cuando encontró los materiales de su madre, era encontrar esa chispa, esa certeza que te dice: por aquí, esto te dará felicidad, podrás pasar horas en ello y sentirás que vives, esto te ayudará a sortear los días aciagos, en esta labor encontrarás la manera de sublimar los dolores.

Kristina llevaba varios años en que ella sólo sentía que “sobrevivía”. No vivía, sobrevivía.  

Cuando despertó tomó la firme decisión de volver realidad aquel sueño, sabía que hacer batik era algo a lo que deseaba dedicarse, y sabía que aquello le daría felicidad. Un mensaje de su prima llegó a confirmar su decisión: prima, me va bien en el negocio, pensé que estos 100 dólares te servirán más a ti. Con aquel donativo inesperado Kristina compró cera, parafina, pinceles, distintos tipos de “tjanting”.

Hoy, el calendario 2022 de artistas de Ajijic, muestra en el mes de diciembre la imagen de una flor de la vida realizada en batik por Kristina. Sus manos no sólo avanzan por el piano gestando música, también avanzan sobre la tela, creando, con la cera de laboriosas abejas, extraordinarios diseños.

Su madre cumplió la promesa.

Acá te dejo la otra entrada:

El poeta y la muerte

Por Yolanda Ramírez Michel

Kristina Trejo, artista de Axixic, pueblo de coloridos muros, y empedradas calles a la orilla del lago de Chapala, posee el don de que sus padres le hablen a través del arte, o en sueños. Sus padres ya no están con ella, primero partió Ernesto Trejo, luego de algunos años Dianne. Partieron, pero no se fueron, extrañezas que sólo podemos aceptar cuando le pedimos a la razón que no subestime nuestros dones. Hay razones del corazón que la razón no entiende, dijo Pascal.

Me encontré a Kristina en Casa Linda, un restaurante al que acostumbro a ir a desayunar y leer el domingo por la mañana. Ella toca el piano ahí, se sumerge en las notas olvidando el ruido de cubiertos, licuadoras rugientes, vasos que chocan en la barra, murmullo o carcajadas de comensales. Las notas la llevan a un mundo donde la magia es posible, donde la poesía marca ritmos en la vida, reino sagrado para la reconciliación de lo cotidiano con lo trascendente.

Desde hace varios domingos, Kristina llega una hora antes para desayunar, y de paso para charlar conmigo.

Hace unas semanas me contó acerca de sus padres, y de cómo volvieron del más allá, para decirle algo muy necesario y puntual.

Como celebramos el Día de lo Muertos, pensé que sería bueno que recordemos que hay muchas cosas posibles, desechadas por nuestra suma de racionalismo, y que, igual que los excesos de carbohidratos, nos alejan de la salud, así los exceso de razones nos alejan de la magia de la vida, la magia de la vida es la salud del alma.

Les cuento.

Ernesto Trejo era poeta, su pequeña hija lo admiraba mucho, le parecía que esa labor del padre era sagrada. Sabia niña.

Ejemplar publicado por el Fondo de Cultura Económica

Un día se anunció una enfermedad grave para Ernesto Trejo, Kristina era pequeña, tendría entre ocho y nueve años. Nadie le dio muchas explicaciones.

Pasaron los meses… Kristina tendría diez años cuando su padre murió, tampoco hubo explicaciones para la repentina ausencia. En palabras de Kristina: “A esa edad, cuando no te explican qué sucede, y simplemente te dicen que tu padre murió, las cosas no son nada claras, la palabra muerte a esa edad es bastante abstracta… y tú construyes en torno a la pérdida un montón de explicaciones. Mi madre y mi hermano estaban atravesando su propio duelo, yo quedé al margen, y en silencio, imaginando que muerte era una especie de viaje del que mi padre podía volver algún día.”

Kristina creció, no obstante la ausencia, creció muy cerca de aquel padre porque los recuerdos la colmaban, y porque leía constantemente sus poemas.

Ernesto Trejo

A los doce años una inquietud comenzó a torturarla. ¿Qué pasa con papá, por qué no vuelve? ¿Por qué no me dice algo?, necesito escucharlo. Ernesto Trejo había dejado varios casetes, con sus poemas publicados, grabados por él mismo. Kristina fue a la caja donde estaban.

Aquí viene la magia, que no es un espectáculo con bombillas de neón, sino un fuego interior que anuncia verdaderas maravillas: Kristina encontró en la caja con casetes uno que no había visto antes, decía Poema a mi hija. El poema había sido escrito cuando ella era muy niña. Pero era extraño, nadie conocía aquel poema, ni su madre, ni los muchos seguidores de su padre, era un poema inédito y desconocido. Aquel día, ante la insistencia de su alma por respuestas, algo más allá de ella misma la había llevado hasta esa caja…

Encendió la grabadora para escucharlo, entonces, seguramente, la niña de doce años supo con certeza que su padre le hablaba desde una dimensión encantada, y más, que su padre no estaba realmente muerto aunque no pudiera verla ya nunca más.

Les dejo el poema y en otra entrada les contaré la manera en que la madre de Kristina volvió de la muerte para cumplir una promesa hecha en vida.

Algunos emigran, y con la lengua de otros lares cuentan las cosas del alma, lo que importa es eso, que las cosas del alma son comunes y universales.

Ernesto Trejo

Vivió su niñez en Mexicali, Baja California, antes de radicar en California. Estudió letras y economía. Publicó poemas en Vuelta, sábado, El Zaguán, Papeles de Son Armadans, La Vida Literari, Chicago Rreview, The Nation, Partisan Review, Kayak, Green House y Pie de Página. Es cofundador, junto con Carlos Isla, de la Editorial Latitudes. Es autor de los poemarios Instrucciones y señales (1977), Los nombres propios (1978), El día entre las hojas (FCE, 1984) y The day of vendors (1977). En 1987 publicó, junto con Luis Omar Salinas, Piecework:19 Fresno poets.

Kristina Trejo

Nació en el año 1980, en México DF. Sus primeros inicios en el arte Batik fueron a la edad de 18 años en la ciudad de San Francisco, California de manera autodidacta. A la edad de 19 años, toma un curso de batik con la Maestra Monica Kesslar en Belice. En el año 2006, toma un curso del prestigiado profesor Francisco Sorensic en el taller Batik Tulis, en México DF. Kristina ha expuesto su obra en varios lugares en la Ciudad de México, Oaxaca, Jalisco, y California. Es pianista de profesión, compositora, y soñadora. En 2020 salió su primer disco Parvada, con composiciones propias de piano.

Kristina Trejo

La otra historia que me contó Kristina es la de su madre… si te interesa aquí está la entrada:

REQUIEM

Por Carmen Díaz

“Más de un millón de almas se han ido en el año 2020, sin una caricia que les ayudara a cruzar. Ojalá que esta música os sirva de senda para que el camino al otro lado sea más bello. En esta noche mágica donde se honra a la muerte igual que a la vida ya que sin la una no existirá la otra.

                                              Ara Malikán, violinista armenio

                                               Arocutín, Michoacán, 1 de noviembre de 2020

              No quiero morir sola, no.

No me lleven, no.

Aquí en mi cama,

mi ventana abierta

los bambús rasgando el viento

mi gata, dormida en mis pies ya fríos

sentada a mi lado mi bienamada hija

mi mano entre sus manos

su fuerza, su calor penetran la piel

las risas y voces alegres de los chiquitos corriendo por la casa…

No quiero morir sola, no.

No me lleven, no.

Mi casa, mi cuarto, mi cama…

Con los de mi entraña

mis hermanos

ellos conmigo, yo con ellos

conmigo en este trance

en este pasaje.

No quiero morir sola, no.

No me lleven, no.

Una suave voz, un tenue rayo de luz

me animan a dejarlo todo

a deponer la lucha

a emprender el último viaje

a la tierra prometida

noche serena, mar en calma

sin llanto

sin dolor.

Reconozco ya los rostros amados de los que se adelantaron

sonrientes.

Si he de morir…

Si he de partir

no quiero morir sola, no.

No me lleven, no.

Texto producido en el taller de Fundamentos Literarios de Trithemius.

Inscripciones abiertas.

Lilith y un tema difícil

El tema que veremos hoy es complejo, y más porque uno siempre trata las cosas desde la visión presentocéntrica (me acabo de inventar el término 😊). Una visión así, centrada únicamente en los elementos de interpretación del momento histórico en que se formula, implica no tomar en cuenta que cada época construye sus sentidos desde distintas experiencias y costumbres.

Incluso en el presente, la poligamia o la monogamia no son lo mismo para árabes que para cristianos. No estamos cuestionando si nos parece bien, el juicio de valor no ayuda a la comprensión. Y nuestro tema no es ése…

El caso es que en la tercera sesión acerca del arquetipo de Lilith llegamos a un tema escabroso: el sacrificio de niños pequeños. Y es que, en determinado momento, el personaje de Lilith se vio involucrado con estas prácticas. Pero, no debemos nunca de olvidar que todo personaje literario tiene un autor, o autores. Y que es en la mentalidad de dicho autor, o autores, donde se gesta la característica.

Sin embargo, ya sabemos que la historia la cuentan los vencedores, y son ellos los que imponen rasgos de bien o mal según desean validar sus propios atropellos.

En la sesión vimos el caso del sacrificio de niños, y nos preguntamos, ¿cómo pasó Lilith, de ser una divinidad que habitaba un árbol en los textos acadio-babilonios, a representar a la sacrificadora de niños? ¿Cómo de ser diosa en las tablillas de arcilla, se convirtió en demonio y sacrificadora de niños en los midrasim y otros textos rabínicos?

La lógica no resiste estos atropellos, por eso estudiamos, por eso en el curso acerca de Lilith y su evolución como arquetipo y personaje, vemos este tema sin tapujos, y con ganas de entender, y más, con ganas de integrar la sombra.

Desde el saber interior, uno que no viene de libros ni lecturas, pero que algo tiene que decir en este caso, yo “siento” que la primera sangre ofrecida a la tierra no fue la de guerras ni holocaustos, sino la sangre del vientre femenino, la que fluye mes con mes en semejanza de los tiempos lunares, o la que fluye cuando una mujer ha parido. Pero luego, pasados a un estadía patriarcal, se regaron sin clemencia las llanuras con derramamientos menos sacros.

Como cada sesión, la pintora Adi Rivera, nos regala una imagen en base a lo que vimos. La imagen habla, dice cosas más allá de las palabras.

Aquí dejamos la imagen de la sesión, recuerda que, aunque el taller ya comenzó, puedes inscribirte al curso gracias a que las sesiones quedan grabadas.

Collage de Adriana Rivera, ilustradora

Algo del tema lo tocamos en este video:

Lilith, ¿es dos, es una?

Cada clase del curso de Lilith, Adi Rivera, pintora y artista visual, me manda una imagen que refiere a su manera lo que vimos durante la sesión.

Esta vez, Adi me mandó dos imágenes. ¿Será porque lo que vimos comenzó a generar en la audiencia dos posturas?, tener dos posturas en un salón es como tener un mundo.

Collage de Adriana Rivera, artista visual mexicana

Somos intérpretes de la realidad. De hecho, lo que llamamos realidad es información que nuestro cerebro cataloga y nos presenta “digerida”. Nadie ve los átomos que forman al amigo, ve al amigo, su sonrisa y el color lindo de su mirada. No vemos los átomos o la vibración surgida del mundo micro a partir de cuerdecillas mágicas. Lo que vemos es una superficie, ¿cómo no vamos a tener sobre la superficie distintas posturas?

Hubo quien vio en las imágenes de Lilith su vulnerabilidad, hubo quien vio su fuerza. El mundo de la realidad última tiene esa gracia, ahí ambas visiones refieren la Verdad, que es Unidad e integración de los opuestos.

Collage de Adriana Rivera, artista visual mexicana

Por eso Adi mandó dos imágenes, porque quien la vio vulnerable, tenía su ángulo de mira, y desde ahí la gran y poderosa Lilith es también un ser vulnerable (¿quién no?), y quien la vio fuerte y poderosa tiene también una mirada cierta.

Comparto a la Lilith dual de la segunda clase, gracias, Adi Rivera.

Si te gusta el tema acerca de Lilith, tenemos un video donde se explican más cosas:

Lilith, la primera mujer

Del arquetipo al personaje

Por Yolanda Ramírez Michel

No somos sólo un cuerpo y sus constantes biológicas, estamos conformados además y en gran medida, por un sistema energético de información que alimenta nuestro cosmos psíquico.

Existe una memoria congénita, latente y muda. Su silencio no evita que accione en nosotros patrones de comportamiento a veces incomprensibles.

En esa memoria está la clave para comprender muchos de los misterios que persistentemente nos rondan… Pulsar la tecla que contiene la información adecuada equivale a abrir una puerta: desde el sótano de la casa del alma sale, como arrojado por una potencia ineludible, el origen de una creencia. A ello le llamaremos creencia prehistórica.

Vamos por su revelación, para analizarla y reformular paradigmas.

El curso “Lilith, la primera mujer, del arquetipo al personaje” inició este jueves 22 de julio con muy buena(s) estrella(s). En el firmamento nos sonrieron los astros, bien dispuestos para la comunicación del tema, y en la tierra asistió una comunidad interesada en explorar el linaje psíquico que nos conforma.Después de la clase, much@s nos quedamos reposando sobre una nube (ahí nuestro aparato imaginario se repone del corsé, y vuela y conecta con el saber del alma…) Pasadas unas horas de haber concluido la clase, Adi Rivera, inspirada en lo que les conté acerca de la aparición de Lilith en textos sumerios muy antiguos, donde se le describe como una deidad primordial que vive en el árbol Huluppu, con una serpiente habitando sus raíces, y el nido del gran pájaro Apsu en su follaje, me mandó esta imagen como regalo precioso, y quiero compartirlo.

Entender nuestras raíces psíquicas funda conciencia.

Collage de la pintora Adriana Rivera (México)

El linaje psíquico se trasmite a través de la cultura. En cada cultura hay mitos fundacionales, cuentos que reflejan el sentir de lo humano. Cada cultura genera sus monstruos con las cosas temidas o negadas. Pero los tiempo cambian, y necesitamos revisar paradigmas disfuncionales.

Trabajar el Arquetipo, Re-pensarlo, Re-escribirlo, Re-decirlo, e Incluirlo nos permitirá Reconciliarnos con su Historia.

Te convocamos para realizar en comunidad un “ENTRAÑABLE TRABAJO SISTÉMICO”.

Si deseas unirte hay dos opciones.

Curso en vivo los jueves a las 5:00 p.m. (hora de México) $1,200 MXN/$52 USD

Acceso a las grabaciones del curso $750 MXN /$38 USD